Para el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, los problemas económicos de Cuba tienen un solo responsable: el conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A., más conocido como GAESA, que controla entre el 40% y el 70% de la economía del país.“Cuba está controlada por GAESA”, dijo Rubio el miércoles pasado en un mensaje de video en español dirigido al pueblo cubano. “Un ‘Estado dentro del Estado’ que no rinde cuentas a nadie y acapara las ganancias de sus empresas para beneficio de una pequeña élite”, indicó el jefe de la diplomacia estadounidense. Los dirigentes cubanos rara vez hablan públicamente sobre GAESA, que se encuentra vinculado a las Fuerzas Armadas y que maneja en las sombras miles de millones de dólares. Desde hace tiempo sostienen que esa discreción es necesaria para hacer frente al bloqueo comercial y financiero estadounidense, que complica gravemente las relaciones comerciales de la isla con el resto del mundo.Además, no publica estados financieros ni aparece en el presupuesto estatal. Y ni la Asamblea Nacional del Poder Popular ni la Contraloría General de la República pueden auditar sus cuentas. Cuando la contralora general de Cuba admitió en una entrevista en 2024 que no conocía las finanzas de GAESA, fue despedida después de 14 años. Raúl Castro junto a su nieto y guardaespaldas, Raúl Rodríguez Castro. GAESA controla muchos de los hoteles de cinco estrellas de la isla caribeña, su puerto más grande en Mariel, su principal banco comercial, además de una amplia gama de supermercados, gasolineras y empresas de envío de remesas. Poseía activos en 2024 por al menos US$ 17.900 millones, entre ellos más de US$ 14.400 millones en cuentas bancarias, según documentos filtrados al diario Miami Herald. Según el diario The New York Times, el conglomerado nació de la desesperación que siguió al colapso de la Unión Soviética en 1991. Sin embargo, sus raíces se remontan a la década de 1980. Raúl Castro, que entonces era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, convenció a su hermano mayor, el presidente Fidel Castro, de que le permitiera introducir cambios en los intereses comerciales del Ejército, de acuerdo con Frank Mora, quien fue subsecretario adjunto de Defensa en el gobierno de Barack Obama.En realidad, GAESA nació como un holding de industrias militares, obedeciendo a “una decisión de Raúl Castro de quitarle el costo del presupuesto militar al resto de la economía”, como explica Arturo López-Levy, investigador asociado del Instituto de Estudios Regionales Comparados de la Universidad de Denver.Cuando cayó la URSS, Cuba perdió a su mayor socio comercial y mecenas financiero. El Ejército estaba en crisis y tenía dificultades para pagarles a sus soldados. Fidel permitió que los militares se hicieran cargo de sectores estatales de la economía, como el turismo, en un intento de salvar el país.A diferencia de lo que se afirma desde La Habana, GAESA ni nació para burlar el bloqueo ni debe su opacidad a la necesidad de evadir sanciones, señala López-Levy.Esa fue una característica que se añadió después, cuando absorbió sucesivamente a Gaviota (la empresa turística estatal), TRD Caribe (la entidad a cargo del comercio mayorista), RAFIN y BFI (que controlaban el sistema financiero) y finalmente CIMEX, la corporación de importación y exportación, que también regía el comercio minorista y en algún momento gestionó la banca y el turismo.“CIMEX se registró fuera de Cuba, en Panamá, con el objetivo de comerciar con Cuba en formas que permitieran evitar el costo de las sanciones”, comentó el investigador a France 24.Al principio, señalan los analistas, el experimento funcionó: el Ejército demostró ser un gestor empresarial más eficiente que otras ramas del Estado. La economía se recuperó a finales de la década de 1990, y los militares reinvirtieron sus ganancias en el país para apoyar a los hospitales, la educación y las raciones de alimentos del gobierno.Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, exyerno de Raúl Castro, dirigió GAESA hasta su muerte en 2022. Su sucesora, la general de brigada Ania Guillermina Lastres, recibió sanciones estadounidenses a principios de este mes por parte de la administración del presidente Donald Trump.Mientras que Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos anunció el jueves pasado el arresto en Miami de la ciudadana cubana Adys Lastres Morera, hermana de Ania Guillermina, tras revocarle su residencia permanente, al acusarla de colaborar con Cuba y representar una amenaza para la seguridad nacional.“Morera estaba administrando activos inmobiliarios y viviendo en Florida, mientras también ayudaba al régimen comunista de La Habana, hasta que le cancelé su estatus de residente permanente”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en su cuenta oficial de X.El jefe de la diplomacia estadounidense, de ascendencia cubana, indicó que Lastres Morera fue arrestada el jueves y quedó bajo custodia del ICE. “No habrá ningún lugar en este planeta -mucho menos en nuestro país- donde ciudadanos extranjeros que amenacen nuestra seguridad nacional puedan vivir con lujos”, añadió.Expertos coinciden en que la narrativa de caracterizar a GAESA como el origen de la crisis de la isla puede tener el mismo efecto de la imputación a Nicolás Maduro como supuesto director del Cartel de los Soles, que fue clave para su extracción el 3 de enero para llevarlo ante la Justicia de EE.UU., apunta France 24.🚨 BREAKING: Today, HSI successfully apprehended Adys Lastres Morera, an alien from Cuba in lawful permanent resident status, after @SecRubio issued a determination of deportability under applicable law. pic.twitter.com/8WoCkiK25R— Homeland Security Investigations (@HSI_HQ) May 21, 2026