“Si dijera lo que pienso, le haría daño a Ferrari. Se corre el riesgo de destruir un mito. Lo lamento muchísimo". Con esas palabras, Luca Cordero di Montezemolo, el hombre que durante dos décadas condujo al Cavallino Rampante a su época de mayor esplendor deportivo y comercial, descargó su veredicto sobre la Luce, el primer automóvil eléctrico de la historia de la marca, presentado el lunes en Roma.La frase más fuerte, sin embargo, llegó cuando un periodista le preguntó qué podría hacerse: “Espero que al menos quiten el caballito de ese auto”. Y ante una consulta sobre la competencia china, Montezemolo cerró con ironía: “Sin duda, este es un auto que, al menos, los chinos no nos copiarán”.PUBLICIDADEl Ferrari Luce, cuyo diseño de berlina de cuatro puertas y cinco asientos se aleja tan radicalmente de la estética tradicional de la marca que el ex presidente Luca Cordero di Montezemolo pidió que le retiren el Cavallino Rampante de la carrocería, presentado en Roma el 25 de mayo de 2026. (Ferrari)Las declaraciones del ex presidente reflejan una fractura que va mucho más allá de la opinión personal: el mismo día del lanzamiento, las acciones de Ferrari cayeron hasta un 6,3% en la Bolsa de Milán, y los títulos con cotización en Estados Unidos retrocedieron un 3% en las operaciones previas a la apertura. El analista de Oddo BHF Anthony Dick lo sintetizó sin rodeos: “Es, con diferencia, la reacción más pronunciada que hemos visto ante el diseño de un automóvil. El mercado ha hablado“.El Ferrari Luce, el modelo que el ex presidente Luca Cordero di Montezemolo describió como un riesgo de "destruir un mito", durante su presentación en Roma el 25 de mayo de 2026. (Ferrari)La Luce es un sedán de cuatro puertas y cinco plazas —una configuración inédita en Ferrari— con 1.055 caballos de potencia, autonomía estimada de 530 kilómetros y un precio de salida de 550.000 euros. Su diseño fue encargado al colectivo LoveFrom, fundado por el ex director de diseño de Apple, Jony Ive. La silueta, con techo acristalado y líneas que se apartan radicalmente de la estética tradicional de la marca, llevó a analistas y aficionados a señalar que el modelo se asemeja más a un superdeportivo chino de última generación que a un Ferrari. Salvo por el escudo del Cavallino y las llantas, el auto podría confundirse con un vehículo de otro origen.PUBLICIDADPara preservar algo de la identidad sonora de la marca, Ferrari desarrolló un sistema que capta y amplifica las vibraciones de los motores eléctricos y las transmite al habitáculo a través de la estructura metálica. El CEO Benedetto Vigna defendió la apuesta: “Lo importante es la emoción que se le transmite al conductor”.El presidente de Ferrari, John Elkann, en la planta de Maranello donde se fabricará el Luce, el primer eléctrico de la marca que defendió como una apuesta para "interpretar el mañana de manera valiente", en una imagen de archivo de junio de 2024. (REUTERS/Daniele Mascolo/archivo)