Parecía imposible en el ambiente enrarecido de la política española, pero apareció un oasis en el temprano verano madrileño en el que PP, PSOE y Sumar se pusieron de acuerdo en uno de los asuntos que más los aleja: los impuestos. Y, en concreto, los partidos que sustentan al Gobierno y la principal formación de la oposición coincidieron en que hay que gravar más a los superricos.
Durante una jornada sobre fiscalidad organizada este lunes por Oxfam Intermón, donde presentaron los resultados de su último estudio sobre el Impuesto de Patrimonio, portavoces de los tres partidos en la Comisión de Hacienda en la Cámara Baja escenificaron un consenso insólito a escasos metros del Palacio del Congreso. Pedro Puy (PP), Juan Antonio González (PSOE) y Carlos Martín (Sumar) vieron necesario implantar en España un esquema similar a la tasa Zucman, el modelo ideado por el economista francés para gravar con un 2% a aquellas grandes fortunas superiores al 2% anual.
Puy se esforzó por explicar por qué el PP, que es un profundo detractor del Impuesto al Patrimonio --el que grava la riqueza en España–, sí estaría a favor de esa tasa a los grandísimos patrimonios “generados como consecuencia de los cambios tecnológicos y la aparición de compañías gigantescas”.









