La imputación de Zapatero y el goteo de informaciones en torno al caso Ábalos y a los tejemanejes de la exmilitante Leire Díaz mantienen al Partido Socialista contra las cuerdas. Y a sus socios parlamentarios conteniendo la respiración. Desde Sumar, se niegan a pagar los platos rotos. El Gobierno aguantará hasta el final, martillean voces del hermano pequeño del Ejecutivo, señalando a la que consideran la llave de la legislatura: la vivienda. Más concretamente, la prórroga de los contratos de alquiler.PublicidadLa norma, desaparecida del foco mediático después de que el tripartito de las derechas —PP, Junts y Vox— la tumbara hace un mes en el Congreso, lleva semanas recomponiéndose "lejos de los focos". En una negociación a tres bandas: Sumar, el PSOE —a través de los Ministerios de Vivienda y Hacienda— y el resto de socios, fundamentalmente Junts. Pero es que a las conversaciones se ha sumado en las últimas semanas, tal y como ha podido saber Público, un segundo objetivo: meter mano al agujero negro del alquiler de temporada. Una normativa que lleva bloqueada en la cámara, sin visos de prosperar, cerca de medio año. Desde noviembre de 2025."La idea es dejar atadas ambas cosas", explican a Público voces de Sumar, conscientes de la importancia de pisar el acelerador para llegar con los deberes hechos al verano. ¿Juntas o separadas? ¿En uno o dos decretos? "Lo que tenga más posibilidades de salir adelante", atajan desde el espacio. Y es que, completan, todas las opciones siguen sobre la mesa. Una lectura que no comparten desde la orilla socialista de la negociación, donde reconocen una única vía. Un macrodecreto de vivienda con tres patas: la prórroga, el coto al alquiler de temporada y una batería de medidas fiscales, a petición de Junts.Es precisamente en los posconvergentes donde Sumar hace recaer el peso de la negociación. Tiene su lógica: con los votos de los de Miriam Nogueras y una nueva abstención del PNV, los números salen. Por eso, voces implicadas en las conversaciones se muestran dispuestas a darle una vuelta al texto de la prórroga para, por ejemplo, excluir a los inquilinos en situación de impago. "Mientras no se modifique el fondo de la norma, estamos abiertos a pequeños cambios", apuntalan estas fuentes. También se pliegan a incorporar bonificaciones fiscales para los pequeños propietarios. "No es nuestro modelo", conceden, "pero, si ayuda a desbloquear las negociaciones, hay que valorarlo". Sobre otra de las principales exigencias de Junts, la exención de IVA a los pequeños autónomos —aquellos que facturan menos de 85.000 euros al año—, desde Sumar se sacuden la responsabilidad: "Es un compromiso que depende de la voluntad de Hacienda". Un ministerio que, ante las preguntas de Público, no ha querido ofrecer detalles sobre el avance de las conversaciones.Más de dos meses. Es el tiempo que los cinco ministerios de Sumar llevan peleando "con uñas y dientes" para teñir de verde el panel de votaciones del Congreso y dar un respiro a los 2,7 millones de personas con un contrato de alquiler al borde de la extinción. Desde la negativa a entrar en el Consejo de Ministros del pasado mes de febrero, hasta la ronda de contactos in extremis de los días previos a la votación. Por fin, celebran con timidez desde el espacio, el acuerdo va por buen camino y podría aprobarse antes del paréntesis del verano. Con un Partido Socialista en horas bajas y más necesitado que nunca de una victoria parlamentaria que haga las veces de flotador de la legislatura. Los de Pedro Sánchez, está vez sí, han arrimado el hombro. Así se lo reconocen a Público voces conocedoras de la negociación. "Lo suyo ha costado", matizan, recordando las reticencias que han mostrado los socialistas "públicamente y desde el principio" a hacer campaña por la prórroga. Una medida que lleva el sello de Sumar.PublicidadBastante diferente es la música que sale de entre las paredes del ministerio que dirige Isabel Rodríguez. La voz cantante de la negociación del nuevo decreto de vivienda, aseguran los socialistas, la está llevando en primera persona el ministerio, arremangado en conversaciones con "todos" los grupos del hemiciclo. Sí, también Junts y PNV. Con estos últimos, garantizan voces de Vivienda, existe una "magnífica relación", a pesar de la petición de adelanto electoral que lleva cuatro días abanderando el presidente de los jeltzales, Aitor Esteban. Lejos del "ruido mediático", aseguran desde el ministerio, las negociaciones han seguido produciéndose.Las tres patas del decreto —prórroga, alquiler temporal y fiscalidad— son, en cualquier caso, "un punto de partida", defienden desde el gabinete de Rodríguez. "Estamos escuchando al resto de fuerzas para incluir todas sus propuestas", añaden. Por ejemplo, en materia de gestión del suelo o para simplificar los tan criticados trámites administrativos. ¿El objetivo? Cerrar un acuerdo lo más amplio posible, con garantías de prosperar en el Congreso y en el que "se vean reflejados" todos los grupos. Una estrategia de trabajo, explican desde el ministerio, que ya aplicaron con el Plan Estatal de Vivienda 2026-2023. "Parecía imposible de aprobar", recuerdan las mismas voces, "y al final salió por unanimidad". Con el sí de todas las comunidades, incluidas las del Partido Popular.Desde Sumar miran con cautela la aparente predisposición de los socialistas, preocupados por que las negociaciones se extiendan más allá del verano. "Es una prioridad", instan a su compañero de sillón en el Consejo de Ministros. Primero, por la defensa del derecho a la vivienda. Segundo, por la vida de millones de inquilinos. Tercero, para darle "un vuelco social" a la legislatura. Una exigencia que el socio minoritario del Ejecutivo lleva meses esgrimiendo, en público y en privado, y que se ha intensificado en los últimos días, al calor de las "preocupantes" informaciones del caso Plus Ultra. "Hemos venido a mejorar la vida de la gente, no a calentar sillones", insisten, en conversación con Público, voces del espacio, que se niegan a tirar por la borda el trabajo de casi tres años de legislatura. Al PSOE, insisten, le toca "ponerse las pilas" y "mirar hacia la calle". Ese es, concluyen, el mejor aval de cualquier Ejecutivo.
Sumar aprieta a un PSOE en horas bajas para reactivar la prórroga de contratos y la regulación del alquiler de temporada
La prórroga, explican voces del espacio, lleva semanas recomponiéndose "lejos de los focos" y "va por buen camino", con algunas cesiones a Junts en materia fiscal....














