La inquietud en Sumar crece a medida que pasan las horas, los escándalos estallan y su socio del Gobierno, el PSOE, continúa sin ofrecer explicaciones "convincentes", especialmente después de que este miércoles la UCO entrase en Ferraz, entre otros lugares, para recabar documentación sobre una posible trama para "desestabilizar procedimientos judiciales" que afectasen al propio partido y a Pedro Sánchez. Al espacio le cuesta entender que los socialistas mantengan el mismo argumentario desde que hace una semana la Audiencia Nacional imputase a José Luis Rodríguez Zapatero y sean incapaces de articular una respuesta "a la altura del Gobierno". "Tiene que actuar", aseveran diversas fuentes, que, en cualquier caso, tratan de mantener la cautela y reiteran su línea roja: la financiación ilegal.Sumar continuará al lado del PSOE a no ser que se traspase este límite, y de hecho dirigentes del espacio no ocultan que barruntaban una situación verdaderamente dramática cuando en un primer momento se apuntaba a que la operación de la UCO de este miércoles iba específicamente dirigida contra una posible financiación irregular de los socialistas. A pesar de ello, insisten en la "gravedad" de unas actuaciones que dejan entrever que el PSOE, con Santos Cerdán al frente, se ha apuntado a una "guerra sucia" que tantas veces han criticado del PP por casos como la Kitchen. En cualquier caso, en un espacio tan amplio como Sumar, con la presencia de tantos partidos, estos admiten que no faltan las voces entre sus respectivas militancias que señalan que permanecer junto al PSOE puede resultar pernicioso para sus intereses, habida cuenta además de que la izquierda alternativa se encuentra inmersa en un proceso de reconfiguración y todavía no tiene un líder y candidato para las próximas elecciones tras la renuncia de Yolanda Díaz. Dada la coyuntura, otras fuentes de Sumar piensan incluso que el PSOE no debe limitarse a ofrecer explicaciones y que debe mover ficha, como por ejemplo, según apunta una dirigente, llevar al Congreso unos Presupuestos Generales del Estado a modo de cuestión de confianza encubierta. Este extremo, en cualquier caso, no lo comparten otras instancias del espacio, más pendiente en general de desvincular los casos del Gobierno y partidario de aprovechar lo que resta de legislatura para "seguir legislando" y aprobando medidas de calado. No obstante, ante la avalancha de casos que salpican al PSOE, no ocultan que es muy complicado dirigir el debate hacia cuestiones legislativas cuando no está previsto que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero aparezca en escena para ofrecer explicaciones sobre su papel en el rescate de Plus Ultra hasta su declaración judicial del 17 y 18 de junio, y la UCO ejecuta una operación a gran escala de la que resultan imputados nuevamente Santos Cerdán y la supuesta fontanera Leire Díez, así como socialistas tan significativos como Gaspar Zarrías (condenado por el caso de los ERE) o a la propia gerente del partido, Ana María Fuentes. Los socios de investidura también descartan una mociónPor el momento, el PSOE no parece tener que preocuparse por la posibilidad de que sus socios tumben el Gobierno. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, insistió este miércoles en que "la línea roja" de su formación "para pedir elecciones" es la financiación irregular "con sentencia firme", un escenario que, en caso de darse, a la vista de los tiempos procesales, lo haría dentro de varios años. Fuentes del PNV reiteran su petición de adelanto electoral, efectuada por su presidente, Aitor Esteban, este domingo, mientras que desde Coalición Canaria subrayan a Efe que Sánchez debería adelantar elecciones o someterse a una cuestión de confianza, ahora "con más argumentos que nunca". Tampoco Junts, que lleva semanas preguntando al Gobierno "qué sentido tiene" continuar la legislatura dada su falta de apoyos, se plantea apoyar una eventual moción de censura: considera que no tiene el botón sobre la continuidad o el final de la legislatura y que Sánchez no debería esperar a que otros decidan por él para mover ficha. Podemos, por su parte, elevó este miércoles aún más el tono contra el Gobierno, que, dijo, vive ya "una situación insostenible". Así lo declaró su secretaria general, Ione Belarra, que en todo caso volvió a descartar dar su apoyo en una hipotética moción de censura porque "la solución de la corrupción del PSOE no puede ser la corrupción del PP".