Izquierda Unida (IU), Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar (MS) se han reunido este sábado en Barcelona. La cita teóricamente tenía como objetivo presentar su aún nebulosa alianza para los comicios previstos en 2027, pero ha terminado convirtiéndose en un acto para reivindicarse como la “izquierda limpia”, en contraposición a un PSOE enfangado en diferentes escándalos y al que han pedido que no se paralice. De ahí que los socios de Pedro Sánchez le pidan moverse y dar explicaciones. “¿Hay una trama? Se contesta con leyes, medidas y ejemplaridad", ha sintetizado el coordinador de IU, Antonio Maíllo. Sumar pone la vivienda en el centro de esa respuesta.La escala en la capital catalana de Un paso al frente ha logrado llenar las 350 sillas del auditorio del Edificio ONCE. Varias personas incluso han tenido que seguir el acto desde una pantalla y sillas fuera del recinto. Se ha seguido la estela del primer lanzamiento en febrero en Madrid y del mitin celebrado en la precampaña andaluza en Sevilla. Pocas concreciones sobre el proyecto —como el nombre o cómo elegir a su candidato o candidata—, pero un chute de optimismo en una semana horrible para la izquierda española.“Tenemos que decir la verdad. Es evidente que hay un ataque al Gobierno, pero las investigaciones que aparecen son muy preocupantes”, ha asegurado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que ha cerrado las intervenciones. “La corrupción hace muy mal a la democracia, porque mientras [salen esos escándalos] hay gente que no llega a fin de mes. Pero aquí hay un espacio político limpio, que se encara de las necesidades de la gente”, ha añadido la cabeza visible de los Comuns en el Gobierno.Su intervención, como la de los también ministros Mónica García y Pablo Bustinduy, o la de Maíllo y Lara Hernández (MS), ha girado en torno a erigirse como esa izquierda limpia que no dejará caer el Ejecutivo de coalición para no “dejar tirada a la gente”. Eso sí, todos también han insistido en que no se trata de un cheque en blanco y han puesto deberes a Sánchez.“Las informaciones son graves y merecen unas acciones concretas. Es una persecución, pero hay que asumir responsabilidades. Le pedimos que su sede de Ferraz no sea un lastre para la mayoría progresista de este país”, ha dicho Urtasun.Una idea en la que también ha centrado su discurso Maíllo, que aterriza en Barcelona tras revalidar sus resultados en las elecciones andaluzas, aunque perdiendo la hegemonía de su espacio ante Adelante Andalucía. “No se trata solo de decir que hay una trama contra el Gobierno. Se trata de contestar. Y se contesta con leyes, medidas y ejemplaridad”, ha asegurado.“El Partido Socialista tiene que explicar por qué ha tenido a dos responsables de organización absolutamente desaconsejables. Y tendrá que explicar por qué un expresidente que puede vivir muy bien con la indemnización que el Estado le da para dignificar su vida después de pasar por el cargo se dedica a no se sabe qué y a ingresar miles de euros en facturas", ha apostillado el diputado andaluz. Hernández también ha puesto al PSOE bajo la lupa: “Para que la corrupción no entre en casa, la tienes que tener limpia y ordenada. Y tienes que saber a qué has venido: si a defender tu interés personal o el general”, ha rematado.Tanto la ministra de Sanidad, Mónica García, como su homólogo de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, han esbozado esa lista de deberes que creen que el Ejecutivo de coalición debe impulsar en plena “ofensiva”. “Frente a la cantinela de que no hay nada que hacer, de que hay que abandonar, todo lo contrario. Mayor determinación que nunca: decreto de vivienda y prestación contra la pobreza infantil”, ha dicho el ministro. Sumar siempre ha insistido en que intentará recuperar el real decreto que incluía la prórroga de los alquileres y que no pasó el cedazo de la convalidación parlamentaria el pasado mes de abril. Sin embargo, sigue sin aclarar cuándo y con qué mayoría. García, por su parte, ha ironizado sobre cómo se habría gestionado la crisis del hantavirus con la derecha en La Moncloa.Entre el público estaban el geógrafo Jordi Borja, la líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, el eurodiputado Jaume Asens y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau. A esta última la ha mencionado Gerardo Pisarello, alcaldable por los Comuns en Barcelona, que ha lanzado un dardo contra el Gobierno y su constante referencia al lawfare: “¿Dónde estaba el Partido Socialista cuando freían a querellas a Barcelona en Comú y a los independentistas?“. Esquerra Republicana, que rechaza cualquier suma a nivel estatal con la izquierda alternativa, envió a un representante al acto: Adrià Guevara, secretario de relaciones internacionales del partido.
Los partidos de Sumar instan al PSOE a actuar: “¿Hay una trama? Se contesta con leyes, medidas y ejemplaridad”
“Ferraz no puede ser un lastre en la mayoría progresista”, asegura el ministro Urtasun en un acto en Barcelona











