Los partidos a la izquierda del PSOE (excepto Podemos), es decir, Comuns, IU, Movimiento Sumar y Más Madrid este sábado en Barcelona bajo el lema 'Un paso al frente', en el que han participado la ministra de Sanidad, Mónica García; el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy; el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo; la coordinadora general de Sumar, Lara Hernández y el coportavoz de los Comuns y diputado de Sumar, Gerardo Pisarello.En el acto, aunque han arremetido contra "los malditos corruptos", han vuelto a tender la mano al PSOE de Pedro Sánchez a modo de conjura para que, sumados a los nacinalistas, puedan mantener un Gobierno de izquierdas en la Moncloa.Ha sido Pablo Bustinduy el que ha clamado contra la corrupción: "Malditos sean los corruptos por traicionar la voluntad popular, sean de donde sean, se llamen como se llamen". "No se puede traicionar el mandato de la democracia y de la voluntad popular para servir sus propios intereses en lugar de los intereses de la gente trabajadora", ha dicho.Bustinduy ha abonado la teoría del lawfare, "pero esto no es excusa para determinados comportamientos", y ha pedido ejemplaridad y transparencia para salir de esta situación.Ha asegurado que las fuerzas de este espacio han sido perseguidas, pero ha defendido la ausencia de casos de corrupción: "Perseguidos, injuriados y ni un caso de corrupción del Ayuntamiento más pequeño al Gobierno del Estado", ha apuntado.Bustinduy no ha dudado en usar la primera persona del plural al decir: "Feijoó nos pedía esta semana que, por dignidad, le dejemos a él al frente del Gobierno. Pues va a ser que no. No sólo vamos a resistir, en 2027 les vamos a volver a ganar".Otro ministro, Ernest Urtasun, ha dicho que "Hay que dar la cara, hay que tomar decisiones valientes" y ha reivindicado que ellos representan un espacio político "limpio, que se hace cargo de las urgencias del país".Ha añadido que todo el mundo puede ser consciente de que hay una "operación política para derribar al Gobierno", pero no acepta la máxima de que en todos los partidos hay corrupción.La ministra de Sanidad, por su parte, también se ha referido a los presuntos casos de corrupción del PSOE y ha defendido que no todas las fuerzas políticas son iguales: "Sabemos que la operación 'el que pueda hacer que haga' ha pisado el acelerador, pero esto no es excusa, no es ninguna excusa para no pedir explicaciones y para mirar hacia otro lado con comportamientos que son absolutamente inadmisibles para la izquierda"."Estamos impolutos, no, no somos lo mismo, no hemos venido a la política a hacer negocio, no hemos venido a la política a conseguir favores", ha dicho la ministra de Sanidad.Por su parte, Maíllo ha tendido la mano al PSOE: "¿Nos arremangamos, Partido Socialista? ¿Sí o no? Nosotros decimos que sí. El balón queda en el tejado de quien tiene que decidir si se hacen reformas estructurales o no". No obstante, el político andaluz cree que Sánchez "tendrá que explicar por qué un expresidente que puede vivir muy bien con la indemnización que se hace desde el Estado, se dedica a no sé qué de imprentas digitales que facturan miles de euros".Lara Hernández, por su lado, cree que hay "cuidar este Gobierno de coalición progresista, cuidar sobre todo la democracia" y cuidar a España. También ha reivindicado que la corrupción cero existe, pero que para que no suceda "tienes que tener la casa muy limpia, muy ordenada, y tienes que saber para qué has venido a hacer política". Además, ha defendido los derechos de la ciudadanía, asegurando que "ni el pueblo progresista ni esta democracia se lo merecen".Pisarello también se ha referido al contexto actual y a las críticas al 'lawfare' y ha preguntado "donde estaba el Partido Socialista cuando freían a querellas a Barcelona en Comú". En este sentido, ha dicho que no hacen estas preguntas desde el "revanchismo" sino porque hay muchas explicaciones pendientes.