El arco político a la izquierda del PSOE sigue moviendo ficha para configurar una candidatura estatal progresista, unitaria y plurinacional de cara a las próximas elecciones generales. Unos comicios que, si la legislatura actual resiste el goteo de casos de corrupción en torno a Sánchez, están previstos para el 2027.PublicidadBajo el lema Un paso adelante, los ministros Ernest Urtasun Pablo Bustinduy y Mónica García y los líderes de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, y Sumar, Lara Hernández, han reunido este sábado a unas 400 personas en el auditorio del edificio ONCE de Barcelona. La bienvenida del acto ha corrido a cargo del alcaldable de Barcelona en Comú, Gerardo Pisarello, que ha insistido en "organizarse" para que las ideas "sobrevivan" y, así, plantar cara al fascismo.Este no es el primer acto impulsado conjuntamente por Comuns, Sumar, IU y Más Madrid: la gira arrancó en Madrid, el 21 de febrero, y continuó en Sevilla el 19 de abril. Todos con el mismo objetivo: impulsar una alianza de izquierdas que ponga en el centro la vivienda, los servicios públicos, los salarios dignos, el feminismo y la transición ecológica. Y en esa coalición no se quiere dejar a nadie atrás: "Necesitamos a todo el mundo: Compromís, BNG, EH Bildu, ERC... para organizarnos y construir programas comunes", ha sostenido Pisarello.La vivienda y el antifascismo, en el centro de las prioridadesEl derecho a la vivienda y la lucha contra la extrema derecha se han situado como las prioridades de esta futurible alianza. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha asegurado que las fuerzas progresistas volverán a ganar en 2027 porque España no quiere ser "un satélite trumpista, de los oligarcas y de los genocidas". "Queremos dar voz a la parte de la sociedad que no está dispuesta a resignarse. Estamos en el Gobierno para sacar adelante una ley de embargo de armas a Israel, para reconocer a Palestina, (...) para luchar contra la pobreza infantil y defender los derechos de la gente", ha sacado pecho el ministro de Sumar.En este contexto, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha hecho un llamamiento al espacio progresista para que no se rinda, ya que, a su juicio, esa es la estrategia que busca la derecha. Maíllo ha recordado que la lucha obrera "nunca lo ha tenido fácil", pero las dificultades, ha dicho, no han frenado nunca la capacidad transformadora de la izquierda y de la democracia.PublicidadLa cocoordinadora de Sumar, Lara Hernández, por su parte, ha alertado del avance "sin complejos" de la extrema derecha y de un PP completamente "sometido" a Vox que ya "no modera el espacio conservador". "Nosotros no tenemos una prioridad nacional, tenemos prioridades vitales. Eso sí que es urgente. Pero tenemos que ir más allá y levantar un programa de transformación profunda del país". Recordemos que la “prioridad nacional” es una propuesta de Vox que defiende priorizar a los ciudadanos españoles frente a los migrantes en el acceso a los servicios públicos.Sobre vivienda, Bustinduy ha prometido volver a llevar al Congreso la prórroga de contratos de alquiler: "No puede ser que todo lo que hemos hecho para redistribuir la riqueza —Ingreso Mínimo Vital, reforma laboral o subida de pensiones— se lo esté llevando la maquinaria rentista".En esta línea, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha reclamado "crujir a impuestos" a los fondos buitre y a los grandes fondos de inversión. Según ha advertido, las dificultades para acceder a una vivienda digna tienen un impacto directo en la salud de la población: "El 40% de las familias españolas vive con angustia el acceso a la vivienda". El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana reveló el lunes que el precio del metro cuadrado ha vuelto a marcar un récord histórico durante el primer trimestre del 2026.PublicidadUna "operación para derribar" al GobiernoLos casos de corrupción en torno al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también han marcado la jornada. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha reclamado al PSOE "asumir responsabilidades" y tomar "decisiones valientes" ante las "acusaciones graves" que han recibido en los últimos meses. Para Urtasun, la operación en marcha parra "derribar" al Gobierno no justifica desatender las necesidades vitales de la ciudadanía.De hecho, ha recordado cómo Ada Colau recibió numerosas querellas y fue víctima de lawfare. "La corrupción hace mucho daño a las instituciones. Mientras hay corrupción, hay gente que no llega a fin de mes y no puede pagar el alquiler". Por este motivo, ha reivindicado formar parte de un "espacio limpio" que sí se hace cargo de las "urgencias del país". El mensaje es claro: "La sede de Ferraz no puede ser un lastre para la mayoría progresista".En última instancia, el ministro de Cultura ha insistido en que no van a permitir que PP y Vox den lecciones sobre la corrupción, ya que es el modus operandi de la derecha y la extrema derecha.