Comunitat Valenciana, Catalunya, Aragón, Madrid. Hablar de educación hoy sigue siendo hablar de conflictividad, de huelgas, de docentes inconformes. Es contar las dimisiones de directores en masa, las negociaciones “de diez minutos o diez horas”, el compañerismo, cómo se lleva un paro de ¡un mes! Es contar un sector que no puede más.
Hacía tiempo que no se veía tanto compromiso con las huelgas de docentes como el que se está viviendo estos días en media España. El profesorado valenciano acumula tres semanas de huelga sin visos de solución, pero se mantiene unido y resiste. “La actual huelga es mejor” que la de 1988, un hito en la protesta valenciana, nos cuentan tres maestras que han vivido ambos paros.
El profesorado valenciano sufre el desprecio de la Generalitat en la mesa de negociación, al que contesta con acciones. ¿Me planteas un acuerdo a la baja inaceptable? Redoblo y mantengo la huelga. ¿Me das un ultimátum inasumible? Te pongo cien dimisiones de directivos sobre la mesa por las “promesas incumplidas”.
Todo en el marco de unas negociaciones en el que la Consellería parece estar jugando con los sindicatos. “Unos días nos tienen diez horas y media negociando y otros apenas diez minutos”, cuentan. No está pesando en el ánimo de los elegidos para lidiar con la Generalitat. Los sindicalistas se sienten fuertes, le cuentan a nuestro compañero Miguel Giménez en esta pieza que se cuela en la mesa de negociación. 40.000 personas en la calle, explican, les da toda la fuerza que necesitan para seguir.















