El origen de la investigación que ha acabado con José Luis Rodríguez Zapatero imputado en la Audiencia Nacional es una denuncia que, tras las alertas previas de las autoridades de Suiza y Francia, presentó la Fiscalía Anticorrupción española en octubre de 2024 contra siete personas por integrar una trama de posible blanqueo de capitales procedentes de Venezuela. En ella se mencionaba al que fue accionista mayoritario de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, como beneficiario de “una solicitud de transferencia de varias toneladas de oro” a través de Dubái, y la existencia de tres préstamos a la aerolínea concedidos por un integrante de la red, el financiero holandés Simon Verhoeven, de cuya vinculación con el conocido como ‘caso Lezo’ advirtió ya en 2021 la policía suiza, tras detectar las primeras alarmas.

La denuncia de la Fiscalía española instaba la incoación de diligencias previas en el Juzgado Central de Instrucción “al considerar la existencia de presuntas actividades de blanqueo cometido en España, en relación a una actividad criminal precedente relacionada con delitos de malversación y/o cohecho cometidos en Venezuela, así como, en su caso, con el uso de las ayudas públicas españolas recibidas para blanquear a su vez cantidades de ilícito origen”.