En esta jornada, el santoral católico nos invita a conmemorar y reflexionar sobre las figuras más trascendentales de la fe universal. El 25 de mayo destaca con especial fulgor la memoria de Santa María Maddalena de Pazzi, una de las místicas más importantes de la historia cristiana, cuya vida estuvo marcada por visiones celestiales y un amor inquebrantable hacia la pasión de Jesucristo. Los éxtasis divinos de Santa María Maddalena de Pazzi Nacida en el seno de una de las familias nobles más influyentes de Florencia en 1566, bajo el nombre de Caterina, la futura santa sintió un llamado religioso desde su temprana infancia. Con apenas 12 años experimentó su primer éxtasis místico, un evento que transformaría su existencia por completo y la guiaría definitivamente a rechazar los lujos mundanos y los matrimonios arreglados por su aristocrática estirpe. A los 16 años, desafiando las expectativas sociales de su época, ingresó al riguroso convento de las monjas carmelitas de Santa Maria degli Angeli. Allí adoptó el nombre que la haría célebre. Sus compañeras de claustro y directores espirituales fueron testigos de impactantes fenómenos sobrenaturales, incluyendo raptos espirituales de semanas enteras, visiones del paraíso y la manifestación visible de los sagrados estigmas en su cuerpo.