El 22 de mayo el santoral católico conmemora a una de las figuras más veneradas y queridas por la cristiandad global: Santa Rita de Casia. Nacida en Umbría, Italia, bajo el nombre de Margherita Lotti, su existencia estuvo marcada por el sufrimiento y una entrega absoluta a Dios, transformándose en un faro de devoción y esperanza eterna. La milagrosa vida de Santa Rita de Casia y su entrega mística La juventud de la santa estuvo definida por la obediencia familiar. Aunque deseaba ingresar al convento, aceptó un matrimonio complejo con Paolo Mancini. Durante dieciocho años sufrió maltratos, pero respondió con constante oración y virtudes heroicas, logrando finalmente la conversión total de su esposo antes de que este fuera trágicamente asesinado debido a las enemistades políticas locales. Tras la dolorosa muerte de su marido, sus dos hijos juraron venganza bajo la ley de la vendetta. Ante el temor de que cometieran un pecado mortal, la santa suplicó a Dios que intercediera; ambos jóvenes enfermaron y fallecieron en paz espiritual. Viuda y sin hijos, ingresó milagrosamente al monasterio agostiniano de Casia gracias a sus santos protectores.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.










