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Catalejo

El avance del pensamiento humano es muy variado, en algunas ocasiones inesperado o súbito, y en otras, resultado de procesos. La pregunta sobre cuál de los dos es el mejor tiene difícil respuesta porque hay ejemplos de resultados exitosos de cualquiera de esas dos posibilidades. Generalmente tiene tres pasos: la tesis, el análisis y la síntesis. Las ideas novedosas de bases abstractas, como lo son las ciencias humanísticas —filosofía, derecho, pedagogía, y demás— pasan por este proceso, aunque el tiempo sea muy largo. La tesis, entendida en un sentido de presentar y explicar una idea analizada, puede mantenerse así porque luego de nacer al mundo académico, político y demás, está sujeta a análisis o al estudio crítico de otras disciplinas científicas.

En la ideología, un ejemplo, la importancia otorgada al derecho de la libertad individual. Lo menciono por su actualidad, pues, según una escuela de pensamiento, no hay nada más importante, mientras la contraria otorga esa importancia al derecho de la comunidad. Se trata de dos tesis opuestas y por ello su defensa fanática no puede evitar confrontaciones irreconciliables y hasta guerras. En vista de la evidente verdad de existir en ambas posiciones algunas ideas lógicas y por ello atendibles, el análisis lleva la inevitable decisión de tomar algunas de estas y crear un nuevo criterio con una mezcla, no necesariamente equidistante pero sí con una lógica distinta mejor adaptada a la realidad, ya sea objetiva o entre las posibilidades aceptables.