Los conflictos bélicos continúan castigando el mundo con la misma o más intensidad que antaño, pero las misiones diseñadas para evitarlos están en su peor momento desde al menos el año 2000. La llegada al poder de Donald Trump, cuya opinión sobre la ONU difiere mucho de sus antecesores, y el impago de Estados Unidos de sus contribuciones a las Naciones Unidas, castigada por la falta de liquidez, es uno de las razones que explican la caída de las misiones de paz que impulsa. La organización internacional ya lo advirtió el pasado diciembre, pero este lunes lo confirma el informe del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (Sipri), Desarrollo y tendencias de las operaciones multilaterales de paz , publicado este lunes. Además de la falta de financiación, los autores del Sipri apuntan a las tensiones geopolíticas y a los desacuerdos políticos internacionales como principales causas de la “crisis profunda” que achaca a estas misiones. Cada vez hay menos veladores por la paz en el mundo. A finales del 2025 había solo 78.633 efectivos internacionales desplegados en operaciones de paz, el nivel más bajo en al menos 25 años y un 49% menos que en el 2016. La caída del 2025 fue la más pronunciada de la década: un descenso anual del 17%.Sipri alerta de que, si esta tendencia continúa, “podríamos presenciar la marginación casi total de instituciones como las Naciones Unidas” y su capacidad de gestionar conflictos, advierte Jaïr van der Lijn, director del Programa de Operaciones de Paz y Gestión de Conflictos del instituto sueco. Ello derivaría en un aumento de los conflictos, “y que estos tengan consecuencias aún más graves para la población civil, dado que los Estados abandonan normas arraigadas”, agrega. África subsahariana fue la región más perjudicada por la disminución del personal destinado a operaciones de paz el año pasado. La región, que alberga el 70% del total de personal desplegado en el mundo (55.229), vio reducido este contingente un 21%, seguida de Oriente Medio y Norte de África (-17 %) y Asia (–2 %). En cambio, aumentó en América (+61 %), debido sobre todo al refuerzo de la misión de paz en Haití (MSS), liderada por Kenia y respaldada por la ONU para combatir a las pandillas que han tomado el control del país. Sin embargo, la MSS contaba con tan solo 737 efectivos uniformados al momento de su cierre a finales de septiembre, muy por debajo de la dotación prevista para la iniciativa (de 2.500 efectivos). En Europa se registró un aumento del 10% del personal, a causa del incremento de los despliegues de tropas en la Fuerza de Kosovo (KFOR) de la OTAN.Problema de liquidezEn cuanto a la crisis de financiación que afecta la ONU. El impago o el atraso de las contribuciones por parte de algunos países (como EE.UU.) generó un déficit de 2.000 millones de dólares, más del 35 % del presupuesto total de mantenimiento de la paz. Como consecuencia, las misiones de paz se han visto forzadas a implementar planes de contingencia, según revelaba la ONU a finales de año, que incluían una reducción del 15% en sus presupuestos, lo que en la práctica se traducía en una disminución del 25% de su capacidad operativa.Al mismo tiempo, el Consejo de Seguridad de la ONU estuvo bloqueado por amenazas de veto y desacuerdos entre las grandes potencias. Por ejemplo, Estados Unidos pidió poner fin a la misión de la ONU en Líbano (Unifil), aunque finalmente se prorrogó hasta diciembre del 2026. Las organizaciones regionales tampoco logran llenar el vacío. Aunque desde el 2014 no se crean nuevas operaciones de paz dirigidas por la ONU, algunas organizaciones regionales han lanzado misiones propias. Sin embargo, SIPRI señala que entidades como la Unión Africana, la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental) o la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) también sufren problemas de financiación y divisiones políticas. Según los autores del informe, estas organizaciones no tienen la capacidad suficiente para sustituir completamente el papel de la ONU en la construcción de la paz. Ante la debilidad del sistema multilateral, muchos países están recurriendo cada vez más a acuerdos bilaterales, coaliciones temporales o intervenciones unilaterales, normalmente más militarizadas y guiadas por intereses nacionales.Periodista y humanista, licenciada por la UPF. Redactora de La Vanguardia desde el 2015, donde cubre la actualidad de Internacional. También ha trabajado en Breaking News y Tecnología, y colaborado con el 'Magazine' y el 'ES'
Las misiones de paz viven su peor momento en al menos 25 años
El impago de Estados Unidos de sus contribuciones a la ONU pone en aprietos las operaciones multilaterales de mantenimiento de paz desplegadas en el mundo, según un informe Sipri












