Suntuosas construcciones que evocan épocas de esplendor, lujo y misterio. Muchas de ellas inspiradas en la aristocracia europea; y hoy, convertidas en un tesoro arquitectónico, se presentan como una escapada diferente. Recorrimos algunas de estas imponentes mansiones, todas ellas situadas a corta distancia del centro capitalino.
Palacio Andaluz (Uribelarrea)
Este notable palacio fue fundado por el ingeniero Carlos Pellegrini, padre del ex presidente argentino, es parte de la histórica estancia La Figura, actualmente un hotel de campo del partido de Cañuelas. Posee piscina, canchas de tenis y golf, lago, animales de granja y actividades como cabalgatas, caminatas y paseos en carruaje. El casco se construyó en 1830 y su aspecto andaluz se percibe en su arquitectura española. Fue posta de carretas y luego Pellegrini innovó con la actividad agrícola al introducir el balde regador, un sistema de riego revolucionario para la época.
A fines de ese siglo la estancia pasó a manos de Miguel Nemesio de Uribelarrea, quien impulsó la producción lanar y donó tierras circundantes que originaron este poblado que lleva su nombre. En 1910, el palacio fue refaccionado por el arquitecto Martín Noel, integrando vitrales, mayólicas y mosaicos españoles, aljibe de cuento, patio andaluz con fuentes y galerías.












