Barraca Peña vuelve a ocupar un lugar central en la historia urbana de Buenos Aires. El antiguo conjunto patrimonial ubicado en Av. Pedro de Mendoza 3003, en La Boca, reúne restos edilicios, hallazgos arqueológicos y memoria portuaria de una zona clave para el desarrollo económico argentino. Allí funcionaron un depósito, un almacén, una estación ferroviaria y estructuras vinculadas con la primera conexión ferroportuaria del país. El valor del sitio crece todavía más dentro de un contexto patrimonial inédito. Por primera vez, la Ciudad de Buenos Aires cuenta en simultáneo con dos trabajos arqueológicos de esta característica: Barraca Peña, en La Boca, y Casa Blaquier/Lucía Herrera, en Montserrat, dentro del Casco Histórico. Ambas excavaciones despiertan interés cultural y turístico porque permiten recuperar datos desconocidos sobre la vida social y el desarrollo económico que conectan la Colonia, la Organización Nacional, la expansión agropecuaria y las corrientes inmigratorias del siglo XIX. En esa agenda cumplen un rol clave las autoridades culturales porteñas. La ministra de Cultura de la Ciudad, Gabriela Ricardes, y el director de Patrimonio, Museos y Casco Histórico, Pedro Aparicio, aparecen asociados a una etapa en la que la arqueología urbana deja de ser solo investigación técnica para convertirse también en una herramienta de memoria, identidad y proyección turística. Los trabajos en Barraca Peña y Casa Blaquier muestran que el patrimonio enterrado puede transformarse en relato público, visita cultural y nuevo atractivo para vecinos y turistas.
Barraca Peña y Casa Blaquier: la Ciudad impulsa dos excavaciones arqueológicas inéditas con valor cultural
Por primera vez, Buenos Aires desarrolla en simultáneo dos trabajos arqueológicos de gran escala que revelan nuevas capas de su historia urbana.















