Los residuos sólidos representan un problema ambiental en Guatemala: se acumulan en calles, ríos, cuerpos de agua, terrenos, vertederos a cielo abierto y en muchos otros sitios, lo que representa riesgos para el ambiente y la salud. Todos estos desechos pueden convertirse en electricidad, combustibles o energía térmica, y la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) trabaja en el desarrollo de tecnología y procesos para el tratamiento adecuado de residuos.

La gestión de residuos en el país refleja un reto estructural. De acuerdo con datos del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), una proporción significativa de los desechos sólidos es de origen orgánico —alrededor del 46%—, seguida por plásticos —aproximadamente, 14%—, papel y cartón —10%—, residuos sanitarios —9%— y otros materiales.

Según su composición, cada residuo puede convertirse en un tipo diferente de energía, de manera que, lo que hoy vemos como un problema ambiental y social, es, en realidad, un sistema energético no aprovechado.

Para ello, la ciencia juega un papel central. Iniciativas desde la academia, como las impulsadas por el Centro de Procesos Industriales y el Departamento de Ingeniería Química de la UVG, buscan cerrar esta brecha entre conocimiento y aplicación. El desarrollo de mapas de tecnologías, análisis de composición de residuos y evaluación de escenarios técnicos no son un ejercicio académico aislado, son una base necesaria para tomar decisiones informadas en el país.