Una investigación demuestra que quienes tienen menor condición física necesitan entre 30 y 50 minutos adicionales de actividad semanal para lograr la misma reducción de riesgo cardíaco que las personas más entrenadas (Imagen Ilustrativa Infobae)De acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista médica British Journal of Sports Medicine, las personas con menor condición física necesitan realizar más minutos de ejercicio para alcanzar los mismos beneficios cardiovasculares que quienes tienen mejor estado físico. La investigación, citada por el diario británico The Guardian, analizó los datos de más de 17.000 adultos británicos con edades entre 40 y 69 años, que participaron en el programa UK Biobank, base de datos biomédica británica. El seguimiento de los participantes se realizó durante un promedio de ocho años.El trabajo científico consistió en medir la aptitud cardiorrespiratoria inicial de los voluntarios a través de pruebas de ciclismo y en registrar la actividad física semanal mediante monitores de movimiento. Durante el periodo de observación se registraron más de 1.200 eventos cardiovasculares, entre ellos infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.PUBLICIDADLos autores explicaron que cumplir la recomendación de realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a vigorosa por semana reduce el riesgo cardiovascular un 8 a 9%, independientemente del nivel físico inicial. El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS) respalda esta recomendación para adultos.Infografía ilustra que aquellos con baja condición física requieren invertir más tiempo en ejercicio moderado o vigoroso semanalmente (Imagen ilustrativa Infobae)El trabajo del UK Biobank, calculó que quienes tienen menor condición física requieren entre 30 y 50 minutos adicionales de ejercicio semanal para igualar los beneficios que obtienen quienes están más en forma. Para lograr una reducción del 20% en el riesgo de eventos cardiovasculares, las personas menos entrenadas deben realizar 370 minutos de actividad física moderada a vigorosa por semana, mientras que las más aptas alcanzan ese beneficio con 340 minutos.PUBLICIDADEl estudio también estimó que, para bajar el riesgo en más del 30%, quienes presentan peor estado físico deben superar las 10 horas semanales de actividad física, frente a poco más de nueve horas para los más entrenados. Los investigadores señalaron que este hallazgo pone en evidencia el desafío que enfrentan las poblaciones más sedentarias para lograr protección cardiovascular óptima.En este sentido, los autores concluyeron que las recomendaciones actuales sobre ejercicio ofrecen una protección básica, pero que un mayor beneficio exige un esfuerzo adicional, sobre todo en quienes parten de una condición física baja.PUBLICIDADEl trabajo publicado en el British Journal of Sports Medicine concluye que la reducción de riesgo cardiovascular más pronunciada exige una mayor cantidad de actividad física (Imagen Ilustrativa Infobae)Los resultados generaron debate en la comunidad científica. Algunos especialistas, citados por el medio inglés, consideraron que recomendar más de nueve horas de ejercicio semanal podría resultar excesivo o inviable para amplios sectores de la población. Aiden Doherty, profesor de informática biomédica en la Universidad de Oxford, remarcó que, “no podemos darle mucha importancia a la cifra de 560-610 minutos de ejercicio a la semana. Es evidente que habrá beneficios cardiovasculares para quienes logren ese nivel de actividad, pero no es un mensaje sensato de salud pública”.Asimismo, aseguró que la población debe enfocarse en alcanzar al menos los 150 minutos semanales de ejercicio moderado o vigoroso, insistiendo en que “cada movimiento cuenta”. La recomendación oficial sigue siendo mantener un nivel de actividad física regular, sin fijar metas demasiado exigentes.PUBLICIDADUn portavoz del organismo público Sport England remarcó que aumentar los niveles de actividad física resulta clave para la salud pública. Según datos de esta organización, la actividad física previene 1,3 millones de casos de depresión, 600.000 de diabetes y 57.000 de demencia en el Reino Unido. La investigación refuerza la importancia de mantener a la población activa y de priorizar políticas públicas que promuevan el movimiento cotidiano.Expertos y autoridades sanitarias insisten en que toda actividad suma y mantener al menos 150 minutos de ejercicio moderado o vigoroso protege el corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)La evidencia científica indica que la actividad física moderada a vigorosa reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares en todas las personas, pero quienes parten de menor condición física necesitan invertir más tiempo para igualar el beneficio. Las directrices actuales ofrecen un margen de seguridad universal, aunque la protección óptima requiere un esfuerzo mayor en los grupos más sedentarios, de acuerdo al estudio.PUBLICIDADEl trabajo en la base de datos biomédica británica, plantea que futuras guías de salud deberían diferenciar entre el mínimo necesario para protección básica y el volumen de ejercicio para obtener la máxima reducción del riesgo. Este enfoque permitiría adaptar las recomendaciones a las distintas necesidades de la población.La investigación sostiene que mantener el hábito de realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio sigue siendo una meta relevante y realista para la mayoría de los adultos. Los expertos coinciden en que toda mejora en la actividad física aporta beneficios para la salud, más allá del punto de partida individual.PUBLICIDAD
Las personas con peor condición física deben hacer más ejercicio para lograr igual beneficio cardiovascular
Mientras las guías de salud recomiendan 150 minutos de actividad física semanal, la investigación muestra que quienes no están en forma necesitan más tiempo para obtener los mismos beneficios, generando debate entre expertos











