Más de dos meses después desde el resultado electoral del pasado 15 de marzo Castilla y León sigue con un gobierno en funciones. No hay fecha límite para la investidura de Alfonso Fernández Mañueco porque la normativa autonómica no contempla plazos una vez que se ha propuesto candidato. El presidente de las Cortes de Castilla y León, Francisco Vázquez, apuró al máximo los 15 días desde la constitución del Parlamento para proponer a Mañueco. Ocurrió el pasado 7 de mayo y desde entonces no ha habido más movimientos.
El Reglamento de las Cortes de Castilla y León establece en su artículo 135.1 que “el Presidente de las Cortes, previa consulta a los Portavoces designados por los partidos, grupos políticos o coaliciones electorales con representación parlamentaria, propondrá un candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León. La propuesta deberá formularse como máximo en el término de quince días desde la constitución de las Cortes o el cese del Presidente”.
En el resto del articulado se trata la investidura, pero no se señala el momento. La cuenta atrás arranca con el propio debate: desde que este se celebra, hay dos meses para investir al presidente y el primer intento se produce el mismo, donde es necesaria una mayoría absoluta en la primera votación y simple si a la primera no se consigue. Si en dos meses no hay una votación con más síes que noes que avalen una mayoría simple, el proceso empieza de nuevo: se disuelven las Cortes automáticamente y se convocan elecciones.











