Pensar en inversión a medio y largo plazo obliga a hacerse una pregunta incómoda: ¿qué parte de mi patrimonio depende, día a día, de lo que marquen los mercados? Dicho de forma sencilla, en España una parte relevante del ahorro financiero familiar se canaliza hacia productos ligados a la evolución de mercado —acciones, fondos de inversión o renta fija—. El resultado es conocido: la cartera puede atravesar periodos de volatilidad cuando cambian las condiciones económicas (inflación o tipos de interés) o se producen tensiones geopolíticas que afectan a las economías.Según el ranking de inversión alternativa de Funds People, este tipo de inversión alcanzó 33.594 millones de euros en la banca privada en España En otros países, como Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos o Australia, el paisaje es distinto: una parte relevante del patrimonio de las familias se canaliza mediante fondos de pensiones privados y vehículos de previsión a largo plazo donde la inversión alternativa suele tener una presencia significativa.Esa diferencia de concepto ayuda a explicar por qué este tipo de inversión se ha consolidado antes en el mundo anglosajón y por qué, poco a poco, gana terreno también en las estrategias patrimoniales en España. Según el ranking de inversión alternativa que elabora el medio especializado Funds People, este tipo de inversión alcanzó 33.594 millones de euros en la banca privada en España (clientes del segmento wealth/altos patrimonios). La idea clave: entender qué hay detrás de estos vehículos —y qué implicaciones tienen en valoración y horizonte— antes de decidir si tienen sentido en una cartera.¿Qué es la inversión alternativa?En esencia, buena parte de la inversión alternativa invierte en activos no cotizados y proyectos empresariales —por ejemplo, energía, infraestructuras, hoteles, residencias de estudiantes o tecnología— cuyo valor no depende de una referencia diaria en mercado, sino de su desempeño operativo y su capacidad para generar ingresos a lo largo del tiempo.Si se lleva muy a tierra: en vez de comprar una participación de una empresa en Bolsa (una acción) o prestar dinero a un Estado o a una compañía (un bono), estos vehículos pueden invertir en activos y proyectos no cotizados. Por ejemplo: un parque solar, un hotel, una autopista, una cartera de préstamos o una empresa tecnológica privada. El inversor no adquiere el activo de forma directa; accede a él a través de un vehículo que lo agrupa y lo gestiona, y cuyo valor suele reflejarse mediante un mecanismo de valoración con menor frecuencia. Por eso, en general, exige horizonte, asumir iliquidez y tener presentes el riesgo y las posibles pérdidas de capital.Bankinter Investment es una de las principales plataformas de inversión alternativa en el mercado españolLa idea no es sustituir otros activos que pueda tener un inversor, sino complementarlos: destinar una parte del patrimonio a este tipo de inversión puede ayudar, según el activo, a construir una planificación global más equilibrada, según el perfil y la composición global de la cartera en horizontes largos, siempre valorando el binomio rentabilidad-riesgo y el encaje en el perfil del inversor.En la práctica, la inversión alternativa no es lo mismo que comprar acciones, títulos de deuda, como las letras del tesoro, o contratar un fondo tradicional. Suele ser un tipo de inversión más sofisticada y con un horizonte largo, en muchos casos, superior a los siete años. El capital se recupera, en su caso, a medida que los activos evolucionan y el vehículo va ejecutando decisiones de gestión y desinversiones.Como cualquier inversión, la inversión alternativa conlleva riesgo, incluida la posibilidad de pérdidas de capital (parcial o total). Al tratarse de inversiones a largo plazo, la iliquidez o liquidez limitada puede ser un factor relevante. Además, la fiscalidad y la operativa (incluidos posibles reembolsos o traspasos, cuando proceda) dependerán de la situación personal y de la normativa vigente, conforme a la normativa aplicable.Diferencias respecto a la Bolsa(en dos minutos)​• En Bolsa hay precio continuo; en activos no cotizados, la valoración suele hacerse con menor frecuencia y con metodologías específicas (mecanismo de valoración).• La volatilidad diaria puede dominar el corto plazo; en alternativa suelen pesar más el horizonte y la evolución del proyecto subyacente, aunque ello no implica ausencia de riesgo o fluctuaciones en el valor económico del activo.• La disponibilidad no funciona como un mercado continuo: pueden existir ventanas limitadas o desinversiones escalonadas.• Como en cualquier inversión, hay riesgo y posibilidad de pérdidas de capital; por eso importa el peso en cartera, el perfil del inversor y la planificación globalBankinter InvestmentLa filial de Bankinter especialista en este tipo de activos es una de las principales plataformas de inversión alternativa en el mercado español. Con más de 10 años de experiencia, ha desarrollado un modelo basado en la inversión directa en economía real, la coinversión con clientes y el apoyo en socios estratégicos, lo que permite acceso a oportunidades tradicionalmente no disponibles. Su propuesta aporta diversificación, gestión profesional y visión de largo plazo.