Actualizado a las 22:56h.

La sombra de Cantaor se estiraba, brava y noble, sobre la arena. Aún se hablaba de aquella jonda embestida y de cómo la había cuajado Castella en una faena de cante grande. «¿Vio usted lo de Cantaor?», «¡Vaya Cantaor!»... No había nombre que se ... pronunciara más desde Cantaor de la Cruz, perdón, Don Ramón, hasta Alcalá 237. Se preguntaba la gente qué más necesitaba un toro para que le perdonasen la vida en Las Ventas. Porque si aquel excepcional Victoriano se hubiese lidiado en cualquier otro escenario de primera, ya estaría de vuelta en el campo, con un harén de vacas esperándolo. Pero no hubo indulto y quién sabe si lo habrá tras Velador. A Ortega Cano le cantaban en el callejón su hito del 82, el único en esta plaza. De momento... A Cantaor recordábamos cuando desfilaron los caballos, el animal más bello de la faz de la tierra, con permiso del toro bravo.

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