Dentro de su campa�a de presi�n, Estados Unidos est� cerrando el cerco econ�mico sobre Cuba y ha puesto el foco en la mayor empresa estatal del pa�s, el conglomerado de los militares Gaesa, atacando sus fuentes de ingresos e imponi�ndole sanciones.Este gigante es, pese a sus dimensiones, un gran desconocido en la isla y lleva d�cadas operando entre el silencio oficial -para evitar el escrutinio estadounidense, pero tambi�n las preguntas de los cubanos- y los rumores y cr�ticas de sus detractores.Gaesa es el Grupo de Administraci�n Empresarial S.A., el conglomerado industrial y comercial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), un grupo con una vasta cartera y un volumen de activos equivalente al 40% del producto interno bruto (PIB) cubano.Seg�n un estudio del economista cubano Pavel Vidal, Gaesa "administra los principales flujos de divisas del pa�s, convirti�ndose en el actor econ�mico m�s influyente de Cuba".Gaesa naci� en 1995 como una f�rmula para financiar al ej�rcito en pleno Per�odo Especial, la profunda crisis que sigui� al derrumbe del campo socialista en Europa. Como el Estado cubano era incapaz de proporcionar a las FAR el presupuesto que precisaban, le dio facilidades para generar sus propios ingresos.Ra�l Castro, como ministro de las FAR, la apoy� en sus primeros a�os y luego, cuando accedi� a la presidencia, favoreci� su expansi�n acelerada, siguiendo -seg�n Vidal- no s�lo una l�gica empresarial, sino m�s bien una "estrategia pol�tica deliberada de centralizaci�n de los activos m�s rentables".En esta labor trabaj� codo con codo con quien fue su yerno, Luis Alberto Rodr�guez L�pez-Calleja, general y miembro del Bur� Pol�tico del Partido Comunista de Cuba (PCC, �nico legal), quien fue su presidente ejecutivo durante casi tres d�cadas y hasta su muerte en 2022.L�pez-Calleja es, adem�s, el padre de Ra�l Guillermo Rodr�guez Castro, el nieto del expresidente que parece que se ha posicionado como uno de los interlocutores cubanos en las actuales negociaciones con Washington, seg�n destaca la agencia Efe.Actualmente Gaesa tiene un control estrat�gico del turismo, la principal entrada de divisas por a�os en la isla (junto a las remesas y las misiones m�dicas al exterior).El conglomerado es due�o de gran parte de los hoteles (Grupo Gaviota), aunque muchas veces los gestionan cadenas extranjeras; as� como de agencias de viajes, servicios de transporte de viajeros, restaurantes y marinas, entre otros.Adem�s controla el monopolio de las telecomunicaciones Etecsa, y, a trav�s de la empresa AUSA, la Zona de Desarrollo Especial de Mariel (ZDEM), el principal puerto de contenedores de Cuba.Asimismo, cuenta con redes de tiendas minoristas en divisas (TRD Caribe, Palco, Panamericana), gasolineras (Cimex), inmobiliarias (Caribe, Palco y Cubija) y una agencia empleadora (Palco).Tambi�n dispone de intereses en el transporte a�reo (Aerogaviota) y terrestre (Transgaviota), la construcci�n (Almest), la organizaci�n de eventos (Palco), el sector financiero (Fincimex, Rafin, Banco Financiero Internacional) y la log�stica (Almacenes Universales, Transpak).Esto es incierto, debido a la opacidad con que opera el conglomerado. El diario estadounidense 'The Miami Herald' inform� que Gaesa dispon�a en 2024 de reservas l�quidas de 14.500 millones de d�lares, unas cifras que han sido objeto de debate.Un estudio de la revista brit�nica 'The Economist' estimaba que con el derrumbe del turismo y las remesas, el conglomerado apenas contaba actualmente con unos 1.000 millones de d�lares.Lo que parece emerger con cierta certeza alrededor de Gaesa son su situaci�n privilegiada: sus balances no est�n integrados en el presupuesto nacional, parece que apenas paga impuestos y, adem�s, su actividad no es auditada por la Contralor�a General.La presidenta ejecutiva de Gaesa es Ania Guillermina Lastres, general, miembro del Comit� Central del PCC y de la Asamblea Nacional. Tanto Gaesa como ella a t�tulo individual se encuentran entre los primeros sancionados por la Orden Ejecutiva 14404 de 1 de mayo.Este jueves la Administraci�n de Inmigraci�n y Control de Aduanas (ICE) de EEUUrevoc� la residencia permanente de una hermana de Lastres que viv�a en Miami y la detuvo, acus�ndola de colaborar con el Gobierno cubano y representar, por tanto, una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.Su estructura, m�s all� de algunos cargos m�s visibles, es poco conocida. Este conglomerado no es citado en los medios oficiales y ni siquiera su nombre aparece en la fachada del edificio que acoge su casa matriz, en la habanera Avenida del Puerto.