Miriam Mejías y María López |
Madrid (EFE).- La imputación histórica del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado abiertas muchas incógnitas sobre su presunto papel en el «vértice» de una trama de tráfico de influencias, para la que las próximas semanas serán determinantes.
Un juez de la Audiencia Nacional acordó esta semana, por primera vez en democracia, la imputación de un expresidente al situar a Zapatero a la cabeza de una presunta red de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente la aerolínea Plus Ultra, a cambio de supuestas comisiones.
En el foco del juez José Luis Calama están los contactos desplegados por la trama, y presuntamente impulsados por la agenda del expresidente, para que la compañía aérea recibiese el préstamo de 53 millones de euros que aprobó el Estado en 2021 y para conseguir que operase en Venezuela, así como el funcionamiento de una maraña de empresas para canalizar pagos hacia Zapatero y su entorno.
Las próximas semanas serán claves dentro una causa aún muy inicial, de la que se acaba de levantar el secreto, y que ha supuesto un mazazo para el Gobierno y el PSOE, que apelan a su presunción de inocencia y, en boca del presidente Pedro Sánchez, manifiestan un apoyo cerrado a Zapatero.










