En los últimos días, los Emiratos Árabes Unidos han intensificado sus esfuerzos para poner fin a la guerra con Irán, sumándose a Arabia Saudita y Qatar para instar al presidente estadounidense Donald Trump a que dé una oportunidad a las negociaciones, según varias personas familiarizadas con el asunto. Según las fuentes, las conversaciones surgieron a raíz del temor de los países a que cualquier represalia por parte de Teherán, si se reanudan las hostilidades, sumerja a las economías del Golfo en el caos. En llamadas separadas con Trump, los líderes de los tres aliados de Estados Unidos afirmaron que una acción militar no logrará los objetivos a largo plazo de Estados Unidos con Irán, añadieron las fuentes, que pidieron permanecer en el anonimato por tratarse de asuntos delicados.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios. La postura de Abu Dabi indica un cambio en un país que sufrió el peso de los ataques de Irán y que ha sido más belicista que sus vecinos hacia Teherán. Según las fuentes, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Qatar discrepan sobre el tipo de acuerdo diplomático que Estados Unidos debería buscar y la firmeza que debería adoptar con Irán. Sin embargo, su acercamiento a Trump subraya su recelo compartido ante la posibilidad de que se repita la situación que se vivió a finales de febrero, cuando Israel y Estados Unidos declararon la guerra a la República Islámica, y el alto el fuego de principios de abril.











