Las negociaciones para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán atraviesan un momento incierto. Mientras Donald Trump aseguró que aún es posible alcanzar un acuerdo “grandioso y significativo”, Teherán respondió que no existe una resolución cercana y descartó el optimismo expresado por funcionarios estadounidenses. A la par, el mandatario republicano pidió a Arabia Saudita, Catar y Pakistán normalizar relaciones con Israel mediante los Acuerdos de Abraham, una exigencia que abrió nuevas tensiones regionales. El conflicto, iniciado tras los ataques de EE. UU. e Israel contra territorio iraní el 28 de febrero, provocó restricciones en el estrecho de Ormuz, interrupciones energéticas y un aumento de precios del petróleo con impacto global. Aunque desde el 8 de abril rige un alto al fuego, persisten el bloqueo marítimo impulsado por Irán y las sanciones a sus puertos. TE RECOMENDAMOSEXPERIENCIAS PARANORMALES: ¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTAS PRESENCIAS? 👁️ | ASTROMOOD Irán enfría expectativas sobre pacto para terminar la guerra Las autoridades iraníes insistieron en que aún falta camino para alcanzar un entendimiento. El portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, rechazó las versiones sobre un tratado inminente después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sugiriera posibles avances rápidos. “Eso es algo que nadie puede sostener”, afirmó Baqai al responder a declaraciones de Rubio desde Nueva Delhi. El funcionario norteamericano había señalado: “Pensábamos que tal vez tendríamos noticias anoche o quizá hoy, pero yo no le daría demasiada importancia”. Una delegación iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, el canciller Abás Araqchi y el gobernador del banco central, Abdolnaser Hemmati, viajó a Catar con la finalidad de continuar conversaciones centradas en el estrecho de Ormuz, fondos congelados y uranio enriquecido. Teherán reiteró además que cualquier discusión sobre el programa nuclear iraní ocurrirá en etapas posteriores y no forma parte del entendimiento inicial que actualmente negocia con Washington. Exige ampliar los Acuerdos de Abraham en Oriente Medio Donald Trump elevó la presión diplomática al pedir que países musulmanes formalicen vínculos con Israel como parte de una nueva arquitectura regional tras un eventual acuerdo. “Después de todo el trabajo hecho por Estados Unidos para resolver este rompecabezas, debería ser una obligación que estos países suscriban los Acuerdos de Abraham”, escribió el mandatario en redes sociales. Estos tratados permitieron, a partir de 2020, la normalización de la política exterior entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán. El líder republicano plantea ampliar ese esquema hacia otras potencias regionales. Sin embargo, expertos cuestionan la estrategia. Anna Jacobs, investigadora del Arab Gulf States Institute, afirmó al medio Al Jazeera que esta postura evidencia “lo poco que entiende el gobierno estadounidense de Oriente Medio”. Según explicó, varios gobiernos árabes consideran que las recientes decisiones militares de Washington incrementaron la inseguridad regional. Arabia Saudita condiciona vínculos con Israel a Estado palestino Arabia Saudita rechazó implícitamente la exigencia de la Casa Blanca. Una fuente saudí declaró que la posición del reino no cambió: un reconocimiento formal de Israel requiere avances irreversibles hacia un Estado palestino. La postura saudí mantiene la línea histórica basada en la Iniciativa de Paz Árabe. Además, encuestas recientes muestran un amplio rechazo social dentro del país a la normalización diplomática con Tel Aviv. En tanto, el primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo que cualquier pacto final debe incluir la eliminación del programa nuclear iraní y la retirada de uranio enriquecido. Según Netanyahu, él y Trump coinciden en ese requerimiento. Ciudadanos iraníes pierden la paciencia: "Nos volvemos locos" El estancamiento diplomático también impacta dentro de Irán. Habitantes de Teherán expresaron frustración por meses de incertidumbre, sanciones y expectativas incumplidas. “Nos estamos volviendo locos. Imagínense estar esperanzado diez veces al día y decepcionado cien veces diariamente. Estamos muy frustrados”, declaró Amir, ciudadano de 40 años entrevistado por la agencia AFP. La tensión se agravó luego de casi tres meses de restricciones, ataques y bloqueos. El gobierno del presidente Masoud Pezeshkian ordenó recientemente restablecer internet luego de más de 87 días de interrupciones, una medida que afectó la comunicación, el acceso a información y la actividad económica.