No solo negocia con Irán. El presidente Donald Trump tiene unas condiciones que recaen en sus aliados de la región: o lo toman o no formarán parte de los progresos.Mientras se sigue negociando ese pacto que el mandatario estadounidense dio por casi cerrado el sábado y el domingo lo ralentizó en medio de numerosas quejas procedentes de sus propias filas, Trump insistió este lunes, día de los caídos en Estados Unidos, en los avances y las amenazas por si los ayatolá no ceden.“Las negociaciones con la república de Irán están avanzando muy bien. Será solo un gran trato o ningún trato, de vuelta al frente de batalla y los bombardeos, más grandes y más fuerte que antes, y nadie quiere eso”, advirtió.Su mensaje tuvo otro aviso, pero éste para los países amigos de la zona. El presidente explicó en su red social que habló con múltiples líderes regionales durante el fin de semana, incluidos Arabia Saudita, Catar, Pakistán, Egipto, Jordania, Baréin, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos. “Les indique que, después de todo el trabajo realizado por Estados Unidos para intentar unir este rompecabezas tan complejo, debería ser obligatorio que todos estos países, como mínimo, se adhieran simultáneamente a los Acuerdos de Abraham”. Esto supone el reconocimiento de Israel y la aceptación de convivencia.Ese sería una forma de agradecimiento a Israel por su labor de vigilante del peligro iraní, según su visión, después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu haya reconocido que, pasados tres meses de guerra, ha perdido influencia en Washington.Trump prosiguió reconociendo que los Emiratos Árabes Unidos y Baréin ya eran miembros. “Puede ser posible que uno o dos países tengan una razón para no hacerlo, y eso será aceptado, pero la mayoría debería estar preparada, dispuesta y capacitada para convertir este acuerdo con Irán en un acontecimiento mucho más histórico de lo que sería de otro modo”, añadió.Los Acuerdos de Abraham se establecieron en 2020 bajo la primera administración Trump para fomentar las relaciones entre Israel y los estados del Golfo. En su publicación del Día de los Caídos, el presidente presionó a Arabia Saudita y Catar para que se unieran primero, “y todos los demás deberían seguir su ejemplo”, remarcó. “Si no lo hacen, no deberían formar parte de este acuerdo, ya que eso demuestra mala intención”, recalcó.“Estos Acuredos de Abraham han sido magníficos para ellos y serán mejores para todos los países porque traen poder verdadero, fuerza y paz para Oriente Medio por primera vez en 5.000 años. Habrá un respeto como nunca lo ha habido en el mundo, es una cuestión de importancia y prestigio”, insistió.“Oriente Medio estará unido y poderoso económicamente como posiblemente ninguna otra parte del mundo”, reiteró.Antes de que el sábado anunciara que el pacto con Irán estaba largamente negociado, solo pendiente de unos flecos, Trump mantuvo esa reunión telemática desde el Despacho Oval con todos esos líderes de la región. Ahora queda claro que, además, la Casa Blanca quiere aprovechar esta oportunidad para rubricar un acuerdo histórico entre Israel y Arabía Saudí, que sería el espaldarazo definitivo para que el resto de países del entorno se adentren por esa ruta.Líderes, incluido el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed, quien ha mantenido una postura más agresiva respecto a la guerra con Irán, afirmaron que apoyan esa iniciativa colateral. “Todos dijeron: 'Estamos con ustedes en este acuerdo. Y si no funciona, también estaremos con ustedes',” explicó a Axios un funcionario estadounidense.Entre tanto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, establecido un marco de acuerdo a partir de fuentes de ambos países, continúan en la búsqueda de limar las últimas diferencias. En principio supondrá la apertura del estrecho de Ormuz, sin peajes, mientras que se ampliará el alto el fuego a otros 60 días para negociar la cuestión nuclear.
Trump exige a los países del golfo que acepten los Acuerdos de Abraham para pactar con Irán
El presidente de EE.UU. dice que las negociaciones con Teherán avanzan muy, si bien amenaza con destrucción si esto se tuerce, pero avisa en especial a Arabia Saudí de que sea el ejemplo para aceptar Israel o quedará fuera porque “demuestra mala intención”










