La inminencia del acuerdo con Irán, que Donald Trump dio por prácticamente hecho el pasado sábado, se ha ido diluyendo por su exceso de prisas ante el castigo económico que sufre Estados Unidos a causa de una guerra que él declaró. Además, el presidente está siendo criticado por cargos republicanos al aceptar un pacto que les disgusta ante la supervivencia del régimen de los ayatolá. El mandatario estadounidense, en su intervención este miércoles durante una reunión de su gabinete en la Casa Blanca, dio pocas pistas sobre ese acuerdo en discusión, si bien aseguró que Irán estaba “muy decidido” a llegar a un acuerdo. “Hasta ahora no estamos satisfechos con ello, pero lo estaremos”, afirmó. El estrecho de Ormuz emerge como un punto clave de desacuerdo.Y en su línea añadió su amenaza habitual. “Tal vez tengamos que volver y terminarlo, tal vez no”, en alusión a los bombardeos. El pasado lunes ya hubo un ataque a sitios de misiles iraníes y embarcaciones que pusieron en peligro el alto fuego vigente desde hace seis semanas.Trump sostuvo que las elecciones de medio mandato, en las que los conservadores temen una debacle ante la desaprobación popular de esta guerra en Estados Unidos, no tendrán ningún impacto en las negociaciones con Irán.Aunque expresó su creencia que los funcionarios iraníes estaban intentando presionar a EE.UU. alargando las negociaciones mientras los republicanos están siendo perjudicados políticamente por el impacto económico negativo del conflicto, Trump replicó que “pensaban (los iraníes) que me iban a hacer esperar más que ellos” y añadió: “No me importan las elecciones de medio mandato”.Pero Trump insistió en que las conversaciones van “muy bien”. “Creo que están empezando a darnos las cosas que tienen que darnos”, afirmó. “Y si lo hacen, estupendo, y si no lo hacen, entonces el hombre que está a mi izquierda tendrá que acabar con ellos”, avisó apuntando al secretario de Defensa Pete Hegseth. El jefe militar recalcó en su turno de palabra que “el Pentagono lo tiene todo listo por si se necesita finalizar el trabajo”.“No estamos hablando de aliviar sanciones ni de dar dinero. Ni sanciones, ni dinero, ni nada. Tenemos control sobre dinero que ellos afirman que les pertenece. Mantendremos el control de ese dinero. Cuando se comporten adecuadamente y hagan lo correcto. Les permitiremos tener su dinero, pero ahora mismo no lo estamos haciendo”, dijo.El presidente también se expresó de forma tajante sobre las negociaciones en torno al estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica para el petróleo y el gas que Irán cerró de facto tras el lanzamiento del conflicto el 28 de febrero por EE.UU. e Israel. “El estrecho va a estar abierto para todo el mundo como aguas internacionales y no bajo control iraní. Nadie va a controlarlo, nosotros vigilaremos, esto forma parte de las discusiones”, subrayó.De esta manera descalificó un borrador difundido por la televisión iraní, despreciado por la Casa Blanca como “una invención total”, en el que se explicó que las fuerzas estadounidenses se retirarían del entorno y levantarían el bloqueo de los puertos iraníes a cambio de que la república islámica reabriera el estrecho, aunque el propio Irán y Omán se encargarían de la gestión.“Es un memorando de entendimiento para acelerar las cosas; una de las cosas que va a suceder es que Ormuz se abrirá inmediatamente, pero va a ser perfecto. No hice todo esto para conseguir un acuerdo mediocre”, apostilló. La cuestión clave, recalcó, es que Irán no acceda al arma nuclear, que según su visión y de no ser por él, ya la tendrían y “la habrían utilizado”, destruyendo toda la región.De ahí viene otra de las condiciones, esta para los aliados de la zona. “Oriente Medio habría explotado por sí mismo. Nos gustaría que los países de los que estábamos hablando (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar y otros) se unieran inmediatamente a los acuerdos de Abraham”, con el que su administración trata de normalizar la relación de esos países con Israel.“Sería histórico si lo hicieran y, sinceramente, creo que nos lo deben. Creo que realmente sería una señal tremenda, y pienso que esos países deben hacerlo. No estoy seguro de que debamos hacer el acuerdo (con Irán) si no firman”. Remarcó.Descartó, además, la idea de permitir que Rusia o China tomaran el control de las reservas nucleares de Irán. “No, eso no me haría sentir cómodo”, replicó.En su intervención, Marco Rubio reiteró la idea del presidente de que Irán no puede acceder al arma nuclear y ofreció algunos detalles de la negociación. “Creo que ha habido algunos avances y cierto interés, y veremos en las próximas horas y días si se puede lograr más progresos”, terció el secretario de estado. “Tenemos otras opciones disponibles si eso no funciona”, avisóTrump sugirió además que Irán estaba “negociando con lo justo”, porque “su marina ya no existe, su fuerza aérea ya no existe, todo ha desaparecido” y “su economía está en caída libre”. Sin embargo, las evaluaciones de inteligencia estadounidense muestran que Irán tiene acceso operativo a numerosos emplazamientos de misiles a lo largo del estrecho de Ormuz, lo que sugiere que las fuerzas armadas del país siguen siendo mucho más fuertes de lo que el presidente pregona.