En las últimas horas, se han registrado nuevos ataques con drones contra Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudí, y uno de ellos ha impactado en una planta de energía nuclear sin provocar daños, evidenciando una vez más la fragilidad de la tregua en la zona del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, donde los intercambios de fuego no han cesado desde el pasado 8 de abril.
El presidente Donald Trump aseguró el domingo que a Irán se le acaba el tiempo para llegar a un acuerdo que evite el colapso del alto el fuego vigente desde ese día y volvió a amenazar a la República Islámica: “Para Irán, el reloj avanza, y más les vale ponerse en marcha —¡rápido!—, o no quedará nada de ellos. ¡El tiempo es esencial!”, escribió el mandatario en su red Truth Social.
En las últimas semanas la tensión ha permanecido elevada entre Estados Unidos e Irán, con ataques cruzados en la zona del estrecho de Ormuz, e Irán ha sido acusado de seguir lanzando drones contra algunos países árabes vecinos, aliados de Trump o, en el caso de EAU, también de Israel.
Según el medio estadounidense Axios, Trump se reunió con algunos consejeros de seguridad nacional el sábado y mañana, martes, se reunirá con su equipo de seguridad para plantear las distintas opciones frente a Irán. Además, el presidente de EEUU habló por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el domingo por la noche. Según medios israelíes, los dos líderes abordaron la posibilidad de reanudar los bombardeos contra Irán, así como el reciente viaje de Trump a China –en el que la guerra contra el aliado persa de Pekín estuvo sobre la mesa–.








