El Fondo Monetario Internacional ha publicado un informe sobre España en el que volvió a señalar la presión del gasto asociado al envejecimiento y en concreto, a las pensiones, como uno de los aspectos a abordar en la reducción del gasto público que entiende que el país tiene que poner en marcha. La organización llama la atención sobre las transferencias del Estado a la Seguridad Social para pagar las pensiones y reclama medidas que vayan en la dirección contraria a la última reforma de pensiones.El documento publicado por el brazo financiero de la ONU, exige un debate "público, informado y transparente" sobre el dinero que el Estado inyecta al órgano encargado de pagar las nóminas de los jubilados cada año, que prácticamente se ha duplicado desde 2019 hasta suponer cerca de un 3% del PIB el año pasado. Como contó elEconomista.es, en 2025 se transfirieron 48.000 millones de euros, en un contexto de récord de ingresos por cotizaciones, para hacer frente a un desembolso sin precedentes para cubrir las pensiones.

El sistema prevé que una parte del gasto en pensiones se pague con lo recaudado a través de impuestos, no obstante, la idea era asumir el abono de las pensiones no contributivas, en tanto que suponen una ayuda asistencial. Si bien, los ingresos obtenidos por la Seguridad Social por cotizaciones a lo largo de 2025 no alcanzaban a pagar las nóminas de aquellos que sí hicieron aportaciones durante un número de años suficiente para tener derecho a una pensión pública. Este "descubierto" superó los 5.000 millones.