LUNESANDALUC�APedro S�nchez vuelve a ensayar con �xito en Andaluc�a su nueva f�rmula para ganar elecciones. La derrota de Mar�a Jes�s Montero estaba escrita desde el d�a en que el presidente del Gobierno decidi� que pod�a intercambiar ministerios por autonom�as. Pero para Pedro S�nchez no hay victoria m�s importante que la de la derecha, obligada a entenderse con la extrema derecha.Mientras el PSOE andaluz lamenta los resultados y teme otro golpe en las municipales, S�nchez observa a sus compa�eros del sur como quien mira las elecciones de otro pa�s. Y no le falta raz�n, porque la realidad del Gobierno de Espa�a no depende de lo que ocurra en las autonom�as, sino de lo que decidan los socios que le sostienen en La Moncloa. Andaluc�a importa, claro, pero mucho menos que un tuit desde Waterloo.Gobernar Andaluc�a siempre ser� mucho menos relevante que ver al PP condenado a negociar con Vox. Mientras exista esa fotograf�a, la izquierda conserva su gran argumento moral y electoral. Y por eso en Ferraz pueden convivir al mismo tiempo con la tristeza andaluza y cierta sensaci�n de alivio.Moreno Bonilla, en cambio, se queda a las puertas de un objetivo que ya parece imposible para el Partido Popular de N��ez Feij�o: no depender de Vox, o, lo que es lo mismo, reunificar la derecha.MARTESZP (I)Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, aquel hombre que decret� en un mitin planetario que �somos el �nico sitio del universo donde se puede leer un libro y se puede amar�, resulta que tambi�n es el �nico sitio del universo donde �l podr�a ganar unas elecciones.A estas alturas de la corrupci�n en Espa�a, alg�n juez deber�a empezar a pensar si, con el simple hecho de votar, un ciudadano puede convertirse en c�mplice de un delito que est� a punto de cometerse. Que si esto no lo dijo ya Maquiavelo o Tuc�dides lo digo yo.Seg�n el auto de 85 p�ginas del magistrado de la Audiencia Nacional, la cosa pinta mal para el primer ex presidente del Gobierno imputado por corrupci�n, que hasta ahora ejerc�a de ide�logo del Gobierno de S�nchez y negociador con Puigdemont, como antes lo fue Santos Cerd�n. Que a ver si el problema no va a ser el PSOE, sino el l�der de Junts.El asunto se convierte en un esc�ndalo de dimensiones internacionales y, un poco menos, del Congreso de los Diputados, donde, para los socios de S�nchez, no pasa absolutamente nada.JUEVESZP (II)Zapatero deja de ser un s�mbolo del pasado para convertirse en un problema de todos los d�as. Su imputaci�n salpica la idea de pa�s construida por Pedro S�nchez, especialista en transformar problemas pol�ticos en debates morales. El zapaterismo hab�a servido hasta ahora como una herencia emocional y simb�lica con la que poder gobernar, en sustituci�n de la inc�moda realidad diaria de Moncloa.Haber presidido un Gobierno, aprobar leyes hist�ricas o formar parte de la memoria sentimental de la izquierda no convierte a nadie en una figura inmune a la sospecha ni a la investigaci�n. Porque a veces en Espa�a confundimos demasiado r�pido prestigio con impunidad.Zapatero sobrevivi� pol�ticamente a casi todo: a la crisis econ�mica, al final de ETA, a los brotes verdes, al infinito del universo, a las hijas g�ticas e incluso al paso del tiempo. Pero probablemente no sobreviva a su propia ex presidencia.Gracias a una aerol�nea que antes del rescate no conoc�a nadie, quiz� ahora todos conozcamos a Zapatero... y a sus hijas. Un mill�n de euros, seg�n la UDEF, cobraron a trav�s de su agencia de comunicaci�n, por alcanzar la excelencia del PowerPoint.La empresa An�lisis Relevante es seguramente el mejor resumen involuntario de toda esta historia. Un nombre de think tank sofisticado que invita a pensar en cumbres de geopol�tica en un hotel de Bogot�, y que termina derivando en una trama donde lo �nico irrelevante parecen ser precisamente los an�lisis que presuntamente realizaba.A partir de ah� empieza el deporte nacional de la ingenier�a del concepto. Sociedades que se cruzan, facturas que se contestan entre s�, �servicios de agencia� como f�rmula comod�n y una cadena de intermediarios que parece dise�ada no tanto para explicar lo que pasa, sino para que nadie tenga ni idea de lo que est� pasando. El dinero, eso s�, circulaba con una puntualidad que jam�s alcanzar�n las explicaciones.VIERNESZP (III)Seg�n el auto de la Audiencia Nacional, Jos� Luis Rodr�guez Zapatero no era exactamente un mediador internacional con el r�gimen de Venezuela, sino algo bastante m�s eficiente: era el r�gimen de Venezuela.Llev�bamos desde 2014 escuchando que el ex presidente viajaba a Caracas para desbloquear negociaciones, liberar presos pol�ticos y acercar posturas, pero empezaba a resultar un tanto raro, incluso para la optimista sonrisa de Zapatero, que despu�s de tantos a�os lo �nico realmente desbloqueado fuera el amago de elecciones que sosten�a al r�gimen. Hay mediadores que fracasan una vez; pero insistir durante m�s de una d�cada en el mismo fracaso quiz� fuera la clave de su �xito. Aquella Venezuela en la que aterriz� para exportar lecciones morales en nombre de nuestro pa�s, ha acabado conquistando Espa�a a base de transferencias.
El infinito de Zapatero acaba en Venezuela
LUNES ANDALUC�A Pedro S�nchez vuelve a ensayar con �xito en Andaluc�a su nueva f�rmula para ganar elecciones. La derrota de Mar�a Jes�s Montero estaba escrita desde el d�a...












