El PSOE se enfrenta a una tormenta perfecta en otro final de curso marcado por la acumulación de frentes judiciales. El principal partido del Gobierno cruza los dedos a la espera del sumario del juez José Luis Calama de la Audiencia Nacional sobre la investigación que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero, que esperan que despeje muchos interrogantes. Los socialistas aguardan a que Zapatero se explique. Lo previsto es que responda a las preguntas del juez de la Audiencia Nacional el 2 de junio, que no es un día cualquiera para el PSOE: coincidirá con el octavo aniversario de la toma de posesión de Pedro Sánchez como presidente tras la moción de censura a Mariano Rajoy por la condena del caso Gürtel. Esa misma semana declarará el hermano del presidente, David Sánchez, en la Audiencia de Badajoz, mientras avanza la investigación sobre el exsecretario de Organización Santos Cerdán y el Tribunal Supremo delibera sobre la sentencia del caso mascarillas, con el exministro y ex número tres socialista José Luis Ábalos en el centro de la trama. El domingo por la noche un altísimo miembro de la dirección del PSOE relativizaba el resultado ruinoso en las elecciones andaluzas y recordaba el pasado reciente de un partido que ha perdido la cuenta de las crisis que acumula. “Se nos olvida cómo estaba el PSOE hace 10 meses”, decía pasando ya página de los escándalos de Ábalos y Cerdán. En su interpretación de la realidad, Ferraz se aferraba a la pérdida de Juan Manuel Moreno de la mayoría absoluta, daba por amortizados los casos de corrupción de los dos exsecretarios de Organización y predecía que Alberto Núñez Feijóo llegaría “deteriorado” a las elecciones generales por los pactos con Vox. La imputación de Zapatero por liderar “una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias”, sacó a los socialistas abruptamente de sus ensoñaciones y hace más cuesta arriba el horizonte judicial que le espera al PSOE las próximas semanas. “Hace un año la máxima era resistir, aguantar hasta el parón del verano. A ver cómo se nos dan esta vez junio y julio”, se mentaliza otro integrante de la cúpula del partido. La primera semana de junio será un tormento por otros de los frentes que arrastra el PSOE. El juicio por el supuesto enchufe del hermano de Sánchez en la Diputación de Badajoz arranca el próximo jueves y su declaración se espera para el 4 de junio. Miguel Ángel Gallardo, ex presidente de la institución y ex secretario general de los socialistas extremeños, que dimitió en diciembre tras obtener el peor resultado de los socialistas en su antiguo bastión, también declarará por esas fechas. “Vamos a revivir el drama, con lo bien que habíamos cerrado su relevo”, lamenta una dirigente del PSOE extremeño. Álvaro Sánchez Cotrina fue elegido nuevo líder territorial en las terceras primarias en tres años en la región con un proyecto integrador en el que incorporó al resto de candidatos en el proceso interno. “Quieras o no, nos cortará el ritmo en nuestra labor de oposición al Gobierno de coalición de María Guardiola con Vox”, barruntan en la federación.La sentencia sobre la trama de las mascarillas por la que Ábalos y Koldo García permanecen en prisión desde finales del año pasado será otro de los hitos de la odisea que encara el PSOE. El fallo se prevé como pronto para mediados de junio, aunque hay fuentes judiciales que calculan que se podría demorar como mucho para antes del parón del verano. El temor de los socialistas es que se produzca antes de la reunión del comité federal, el principal órgano de decisión del partido, del 27 de junio. Sánchez cerraría el curso político con un nuevo revés durísimo para la imagen de los socialistas justo antes de la recta final de la legislatura. El fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, reclama 24 años de cárcel para el exministro de Transportes y 19 años y medio para quien fuera su hombre para todo.El goteo de casos que torturan al PSOE tendrá otro episodio con el informe de patrimonio de Cerdán. Fuentes de la investigación barajan que la Unidad Central Operativa (UCO) lo entregue en las próximas semanas. El Tribunal Supremo ordenó en noviembre la puesta en libertad del ex número tres socialista tras cinco meses en la cárcel de Soto del Real al considerarlo “un agravio comparativo” con respecto al resto de investigados en esta causa, entre ellos, Ábalos y García. La investigación se centra en si se lucró del amaño de adjudicaciones de obra pública que habría tenido su epicentro en el Ministerio de Transportes durante la etapa de Ábalos.En paralelo, el juez Juan Carlos Peinado mantiene abierto el caso de Begoña Gómez, la esposa del presidente. Fuentes judiciales estiman que en breve se conocerá un informe encargado a la UCO sobre Gómez, imputada por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida de marca y malversación. La conclusión de dirigentes destacados del PSOE es que toda esta acumulación de causas no es una casualidad. “Confío en Zapatero, creo en Zapatero y defiendo a Zapatero porque le conozco desde hace 26 años. Es una persona de un comportamiento ético intachable”, le ha defendido Óscar López, ministro de Transformación Digital. “Une la línea de puntos, desde que se gana la moción de censura se instala la idea de que no podemos estar aquí. Que hay que sacarnos de en medio y para una buena temporada”, piensa otro ministro, que se pregunta por la condena “sin pruebas” contra el Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, a dos años de inhabilitación por revelación de secretos y “la lentitud” con el novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, por su presunto fraude fiscal. Frente a quienes defienden a ultranza a Zapatero y se sienten víctimas de una campaña de las derechas política y judicial, otros responsables del PSOE se muestran más prudentes y van poniendo distancia según avanza la investigación. “El peor camino es atacar la presunción de inocencia de los jueces y de los fiscales. Si alguien quiere materializar alguna sospecha, alguna infamia o alguna acusación a un juez en concreto, lo que tiene que hacer es acudir precisamente al sistema. Lo contrario, son erosiones gratuitas que no ayudan”, ha objetado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. “Es el momento de que el ex presidente dé las explicaciones oportunas ante la Justicia y confío en que pueda quedar absuelto de estas acusaciones”, ha compartido Eneko Andueza, secretario general de Euskadi. “Ser investigado no es estar condenado”, ha señalado Carlos Martínez, el secretario general de Castilla y León, que rechazó situarse entre “la condena anticipada o la adhesión sin fisuras”. Con el PSOE a verlas venir, el PP ya ha dejado claro que no dará tregua y ha anunciado una “ofensiva total” en la comisión de investigación de la SEPI del Senado. Su portavoz en la Cámara Alta, Alicia García, explicó que llamarán, en una fecha aún por fijar pero nunca antes del 2 de junio, a María Gertrudis Alcázar, la secretaria de Zapatero; Cristóbal Cano, el hombre de confianza de Julio Martínez, el empresario dueño de la consultora Análisis Relevante, que habría remitido 490.780 euros a Zapatero y 239.755 euros a What The Fav, la empresa de comunicación y marketing de las hijas del expresidente; y a Manuel Aaron Fajardo, definido por el juez de la Audiencia Nacional como “el hombre de Zapatero en Venezuela”.