La mayoría de los 40 italianos capturados por Israel a bordo de barcos de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales cercanas a Chipre regresaron entre la noche del jueves y la mañana de este viernes a Italia en vuelos desde Estambul, adonde habían sido llevados por un avión de Turkish Airlines, que también los trajo de regreso a casa, cansados, asustados e indignados. Denunciaron una oleada de maltrato por parte de los israelíes, que incluyó torturas y abusos sexuales.Mientras tanto, la Unión Europea se apresta a tratar las denuncias y el reclamo, en primer lugar de los italianos, de adoptar sanciones que incluirían la prohibición de entrada al ministro israelí Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional, jefe de la policía y responsable de la seguridad en las cárceles, quien dirigió el operativo irónicamente bautizado "Bienvenidos a Israel". El primer ministro Benjamin Netanyahu y otros ministros condenaron la operación de Ben-Gvir, líder del partido más extremista del gobierno derechista israelí.Los testimonios de los navegantes detenidosMartina Comparelli, de 33 años y originaria de Milán, contó al llegar a su ciudad con voz entrecortada por la emoción: "Nos obligaron a estar de noche con la cabeza contra el suelo. Si nos escuchaban cantar el himno palestino y alzábamos la cabeza, nos la empujaban de nuevo contra el suelo".La activista en asuntos climáticos, que viajaba en la Flotilla Global Sumud (que significa "resistencia" en árabe), dijo que había perdido todo lo que llevaba, incluso sus documentos. "Fuimos transferidos a una nave prisión cuando llegamos a Israel. Nos tuvieron horas sin agua ni comida. Perdí la noción del tiempo porque estaba muy deshidratada. Nos llevaban con los brazos y las piernas atadas y nos tiraban con la cara contra el piso de cemento".Comparelli añadió que durante su detención en la cárcel de Ketziot sufrió molestias sexuales, aunque prefirió no entrar en detalles.Los heridos y quienes estaban en mal estado físico fueron internados en un hospital de Estambul.El diputado italiano Dario Carotenuto declaró: "Nos humillaron, haciéndonos desnudar para que pasáramos frío y luego nos tiraban al suelo. Donde yo estaba, tres hombres nos castigaban gritando '¡Bienvenidos a Israel!' en inglés".El grupo represor estaba capitaneado por el ministro Ben-Gvir, quien enarboló una gran bandera israelí y caminaba entre los activistas presos de la Flotilla, diciéndoles irónicamente: "¡Bienvenidos a Israel!". Con dos o tres prisioneros mantuvo además diálogos polémicos.Ben-Gvir ordenó grabar todas las escenas y luego difundió un video al exterior. El gobierno israelí repudió su comportamiento.Otro prisionero, Vittorio Sergi, dijo que quedó impresionado porque el puerto de Ashdod, en el sur de Israel, había sido "transformado en un búnker, hecho de contenedores y alambres de púas. Durante horas tuvimos que mantener una posición de estrés, arrodillados y con la cara en el suelo. Apenas alguno alzaba la cabeza o intentaba sentarse, era agredido a golpes por los guardianes".Lubna Tuma, abogada del centro israelí Adalah, que asistió a los activistas prisioneros, declaró: "Encontramos a alrededor de 220 personas de las 430 detenidas. Estaban aterrorizadas, exhaustas; muchas tenían signos evidentes de violencia en el cuerpo, lividez en las manos y en las costillas. Vimos personas obligadas durante horas a mantener posiciones estresantes, siempre agachadas con la cabeza hacia abajo".Denunciaron también que durante los traslados legales los prisioneros llevaban esposas muy apretadas "que les causaban dolor", pero, según la abogada, no se les alivió la situación.El gobierno italiano ha protestado ante Israel y ha sido el primero en pedir una reunión a nivel europeo para tomar medidas contra Ben-Gvir como principal responsable de lo ocurrido.El jueves, frente al Palacio de la Cámara de Diputados italiana, nació una nueva forma de protesta: grupos de hombres y mujeres que protestaban contra lo ocurrido se echaron al suelo en la posición en la que eran obligados a mantener a los activistas prisioneros en Israel: manos atadas en la espalda, rodillas plegadas y rostro contra el suelo.
"Bienvenidos a Israel": activistas italianos de la Flotilla dan más detalles sobre torturas y Europa busca una represalia
El escándalo por los abusos a activistas italianos detenidos cuando navegaban hacia Gaza desató tensiones entre Israel y Europa.Nuevos testimonios de tratos ultrajantes y abusos sexuales empujan a Italia y la UE a exigir sanciones.













