NoticiaCerca de 430 activistas fueron trasladados a Israel antes de ser deportados. A su llegada a Estambul, los heridos fueron atendidos por ambulancias.Activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en el puerto de Ashdod, Israel. Foto: @itamarbengvir/X22.05.2026 08:09 Actualizado: 22.05.2026 08:09

Violencia extrema, golpes sistemáticos, disparos, medidas para causar dolor, sed, frío, hambre y cansancio fueron algunos de los malos tratos que las autoridades israelíes infligieron a los activistas de la Flotilla Global Sumud, denuncian varios de los participantes en Estambul. Una experiencia que resumen en una palabra: 'tortura'. LEA TAMBIÉN Los activistas estuvieron arrodillados, con las manos esposadas y la cabeza en el suelo. Foto:@itamarbengvir/XCarolina Eltit, chilena con orígenes palestinos, viajaba en el Bianca Ita, uno de los primeros barcos interceptados, el lunes pasado, en aguas internacionales al oeste de Chipre y fue trasladada a Israel en una de las dos naves de la Armada que entre los activistas se conocen ya como "buque prisión"."Apenas subimos a bordo, nos pasaban por un pasillo donde nos golpeaban a todos, a mujeres y a hombres. Mucha sangre, costillas rotas, narices rotas. A mí me tomaron entre dos, me levantaron y un hombre me empezó a golpear fuerte en la boca del estómago. Perdí la conciencia", relata Eltit.Una experiencia muy similar cuenta Dario Depalma, un activista italiano que navegaba a bordo del Don Juan, uno de los últimos veleros interceptados por Israel.Cuando un comando de 15 militares en una lancha rápida abordó el Don Juan, se tumbaron en el suelo sin ofrecer resistencia, relata este activista en un hotel en Estambul, ciudad a la que llegaron el jueves los 430 activistas de la Flotilla con tres vuelos charter organizados por el Gobierno turco.Aún en el velero, a Dario le aplicaron dos veces una descarga eléctrica de un táser en la nuca, pero la verdadera violencia empezó a bordo del buque prisión: golpearon a varios, les quitaban toda ropa de abrigo, obligándolos a dormir en el suelo de un contenedor al que echaban continuamente agua, para que pasaran más frío, explica Depalma.En esa posición estuvieron hacinados bajo el sol mientras un altavoz emite el himno de Israel. Foto:@itamarbengvir/XSin atención médicaCon todo, en el otro buque, en el que viajaba Carolina Eltit con otras 180 personas, la violencia llegaba a niveles mucho peores: allí, dijo, hubo graves heridas por disparos, costillas fracturadas, bombas de sonido a cada rato... LEA TAMBIÉN "Nos mantenían en el calor extremo durante tres horas, no nos daban agua, solo una botella de medio litro para dos personas al día, y nos tiraban solo pan. Estuvimos cuatro días sin papel higiénico en los dos baños químicos para 180 personas", recuerda la activista chilena.En cuanto alguien se asomaba a la puerta del contenedor, los soldados los apuntaban con las armas y a algunos les dispararon efectivamente con balines de goma u otra munición no letal, pero capaz de causar graves heridas y fracturas."No nos dieron nunca una medicina. Ni un parche. Los heridos dormían con todos en el suelo y no podíamos tratarlos. Intentábamos cortar la sangre con nuestras poleras; cuando nos tiraban agua de mar -porque nos inundaban todo el tiempo- recogíamos esa agua con las poleras para curar las heridas", recuerda.La situación empeoró al llegar al puerto de Ashdod: "Volvieron a golpear a todos, nuevamente me tomaron entre dos, corrieron conmigo en el aire, me tiraron al suelo y ahí me fracturaron dos costillas a patadas. Luego nos recogían nuevamente, nos tenían boca abajo tres horas y después nuevamente nos golpearon", relata Eltit.Fuerzas Armadas de Israel interceptan barcos de una flotilla humanitaria que iba rumbo a Gaza. Foto:EFEEl polémico vídeo del ministro Itamar Ben GvirEn este momento se grabó el polémico vídeo del ministro Itamar Ben Gvir, quien aparece diciendo "¡Bienvenidos a Israel!" mientras ondea una bandera nacional y, a sus pies, se ven decenas de activistas arrodillados, con las manos esposadas a la espalda y la cabeza apoyada en el suelo.Eltit no se dio cuenta de la presencia de Ben Gvir, a diferencia de Dario Depalma, quien sí vio al político pasar ante el grupo filmando."Un compañero a mi lado gritó 'Palestina libre', y le golpearon la cabeza contra el suelo de manera que comenzó a sangrar, y a mí me dieron una patada en la nariz", recuerda Depalma."Ya no sentía los dedos, tanto apretaron las cintas de plástico con las que nos ataban las manos. Estábamos horas en el suelo, sin hacer nada, y venían a golpearnos, una y otra vez, sin motivo. Eso es tortura", concluye el activista. LEA TAMBIÉN A la violencia física se unían otras medidas para hacer sufrir a los detenidos, explica Eltit sobre la cárcel en suelo israelí.El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ondea una bandera nacional. Foto:@itamarbengvir/X"En esa cárcel pasamos 24 horas, sin ni una gota de agua, sin papel higiénico, sin dormir. Nos cambiaban de una celda a otra cada hora. Jugaban con nosotros: nos sacaban, nos metían a otra celda, nos volvían a sacar", relata."Fueron cinco días de tortura extrema: fracturas de nariz, fracturas expuestas, rodillas... y ni un parche, nada. Entiendo que este nivel de violencia es para provocar terror, para que la gente no vuelva a intentarlo", analiza."Obviamente no quieren que haya otra flotilla. Pero también demostraron que el nivel de impunidad que tiene hoy en día el sionismo: pueden hacer lo que ellos quieran", resume la activista chilena.Condena internacionalEl video y los relatos provocaron que países como España, Francia, Portugal o los Países Bajos convocaran a sus embajadores o encargados de negocios israelíes por el trato que dieron las autoridades israelíes a los activistas.El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confió este viernes en que la "brutalidad" de lo que se ha conocido abra paso en la Unión Europea a sanciones contra ministros y colonos israelíes y a medidas comerciales contra Tel Aviv. LEA TAMBIÉN La Flotilla buscaba entregar ayuda humanitaria a la población de Gaza. Foto:AFPA principios de mayo, España, junto a Irlanda y Eslovenia, ya pidieron la suspensión del acuerdo de asociación UE-Israel, pero los Veintisiete no lograron consenso para avanzar en medidas comerciales, pese a acordar ampliar las sanciones a colonos violentos en Cisjordania.En total, cerca de 430 activistas de unos 40 países fueron trasladados a Israel antes de ser deportados en tres aviones de Turkish Airlines. A su llegada a Estambul, los heridos fueron atendidos por ambulancias. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.