Hace 30 años atrás Sebastián Almada cruzó el Río de la Plata y llegó a Buenos Aires con un contrato en el bolsillo para incorporarse como uno de los comediantes de Videomatch, en plena época del furor por el programa de Marcelo Tinelli.Recibido de Escuela Municipal de Música de Montevideo y criado en una familia de artistas -siendo su padre el humorista uruguayo Enrique Almada- Seba Almada dejó su impronta en la televisión argentina con su repetido hit “Gracias Marcelo”.“Soy uruguayo hasta la médula. Amo a Argentina, mis hijos son argentinos. Mis amigos, la mayoría, hoy son argentinos. Pero bueno, nací en Uruguay y ‘la patria es la infancia’”, reconoce el artista en comunicación con Clarín.Ahora, a sus 52 años, el inolvidable "maestruli" se anima a otro desafío: el de animarse a cantar, bailar y actuar en escena para darle vida al abuelo de Charlie Bucket en el musical de Charlie y la fábrica de chocolates, que se estrena para las época de vacaciones de invierno, el 4 de junio, en el Teatro Gran Rex, con Agustín "Rada" Aristarán en el rol central.La obra, con la producción de Carlos Rottemberg, es una adaptación de la novela infantil de Roald Dahl que ya tuvo sus versiones en el cine, siendo la última la dirigida por Tim Burton en 2005, sin contar el filme Wonka de 2023 que muestra otra versión de la historia, con la juventud del excéntrico chocolatero.-¿Estás viviendo ahora en Buenos Aires o en Montevideo?-Me separé hace poco de mi segunda esposa (NdR: Mariela Rosso), ella es uruguaya y se quedó en Montevideo. Pero yo voy y vengo todo el tiempo. Siempre digo que vivo en los dos lados, es la verdad. Estoy parte de la semana en Argentina, parte en Uruguay. Si bien hubo épocas donde sí me radiqué en Buenos Aires durante muchísimos años y ni siquiera iba a Montevideo. Ahora viajo mucho más seguido.-¿Cómo estás viviendo esta separación amorosa?-Tenemos una relación... Como si no estuviéramos separados. La verdad es que eso es lo más lindo: llevarse tan bien. Más que nada por los hijos. Es hermoso.-¿Fue dificil tu llegada a Buenos Aires hace tres décadas?-Cuando entré en Videomatch lo hice con un contrato laboral. Era lo que te exigían para hacerte un DNI. Entonces no me fue muy difícil. Yo hace 30 años que soy radicado permanente en Argentina. No soy nacionalizado, lo único que no puedo hacer es votar. Después puedo hacer todo lo que hace un argentino.-Hace poco José María Listorti dijo que Tinelli les "prohibía" a los humoristas de Videomatch aparecer en otros canales o hacer publicidades. ¿Vos tuviste esa misma experiencia?-Lo que pasa es que de lo que dijo José solo tomaron un fragmento. Yo creo que tanto él como Pachu (Peña), que eran los implicados, son personas muy agradecidas. A todos nos pasó en su momento que tal vez no nos dejaban ir a otros programas, pero siempre lo vi lógico: era una exclusividad y nos la pagaban, así que nunca lo padecí.-¿Qué pasó, por ejemplo, con tu canción Gracias Marcelo? ¿Te dejaron monetizarlo por fuera del programa?-Es un sello mío y si lo hacía solamente en mi casa, no lo conocía nadie. Entonces con un programa de 40 puntos de rating me permitió hacer varias campañas publicitarias donde nunca me pidieron un peso. Solo en la primera, que fue para Uruguay, se sumó un porcentaje para la productora, pero no me lo descontaron a mí, sino que se lo cobraron al cliente. Con las demás campañas nunca me exigieron nada. Me decían que lo hiciera tranquilo porque era mío. Jamás me sentí afectado.-Y desde entonces todo bien con Marcelo...-¡Todo espectacular! Hasta el año pasado hice Carnaval Streaming con él, así que estamos siempre en contacto.-¿Hay canciones del maestruli o sketches de Videomatch que estén "encajonados"?-Sí, quedaron mil notas en la parrilla que nunca salieron al aire, pero eso nos pasó a todos. Creo que el éxito del programa radicaba en eso: tener muchísimo material y que Marcelo pusiera al aire solo lo que consideraba que servía para el formato. De hecho, a mí me dijo mil veces: "Esta nota me encanta, pero no es para Videomatch". Fijate que él también produjo el programa "Todo por $2", que tenía otro estilo de humor. Él sabía perfectamente qué funcionaba para cada espacio. Eran las reglas del juego.Joe, el abuelo de los cuatro Charlie BucketAntes de la llegada del musical de Charlie y la fábrica de chocolates, en las adaptaciones cinematográficas solo hay dos abuelos Joe precediendo la encarnación de Sebastián Almada, sin contar a los actores de las diferentes versiones del musical que se hicieron en diferentes partes del mundo.El primero fue Jack Albertson, en la adaptación que se hizo sobre el relato de Dahl en 1971. Y el segundo lo encarnó David Kelly para la película de 2005 protagonizada por Johnny Depp en el rol de Willy Wonka y dirigida por Tim Burton.Sin embargo, el comediante uruguayo es el primero en tener cuatro nietos distintos ya que el personaje de Charlie, en los espectáculos en el Rex, lo interpreta un niño diferente en cada función. En ese sentido, los actores elegidos para el rol son Dante Barbera, Mateo Argibay, Camilo Aizenberg y Juan Martín Flores.-¿Cómo llegaste a la convocatoria?-Ya me habían convocado para Matilda, en esa oportunidad no había quedado. Y ahora me llamaron para la audición del abuelo de Charlie. Y no sabía si presentarme porque no tenía tiempo. Pero gracias a Dios me presenté y pude quedar.-¿Pasaste por muchas etapas para audicionar?-Es una audición sola. Es un tirón. Te ven el director musical, el coreógrafo, los productores... Presenté un monólogo del abuelo y la canción Ya conseguí mi ticket. Y ahí se decidió que me quedaba yo.–Interpretás a un hombre de más de 70 años, es un rol con muchas exigencias físicas…-Lo bueno de este papel es que en el primer acto él está postrado en una cama, entonces hay que tener una dualidad para hacerlo porque el tipo hace 40 años que no recibe una alegría. Cuando el nieto le dice que tiene el ticket, finalmente se levanta y mueve las piernas. Por eso el público va a ver que el baile es de piernas flojas. Pero bueno, se levanta por esa alegría y logra entrar en la fábrica con el nieto, ahí marca lo que sería el segundo acto.-¿Habías visto las película?-Si, la de 1971 con Gene Wilder como Willy Wonka me encanta. Él es mi comediante favorito. Entonces es una película que yo amé desde chiquito y hacerla ahora es un sueño realmente, porque es de esas películas como Cinema Paradiso o La sociedad de los poetas muertos que me marcaron en mi vida.-Estudiaste música en el conservatorio, actuás hace más de tres décadas. ¿Esta es tu primera vez haciendo un musical?-Hice Music Hall. No musicales, aunque en todos los espectáculos donde actúo siempre hago música. Nunca estuve en un musical de esta envergadura.-¿Cuánto tiempo te entrenaste?-La verdad es que antes de audicionar, no lo estaba preparando mucho. Estaba con mil proyectos a la vez, haciendo teatro, girando... No sabía si me iba a presentar. Lo que sí ahora lo estoy preparando con estos ensayos de dos meses. Sacándole cada vez más cositas al personaje. Obviamente dirigido por un genio como es Marcelo Caballero. Eso me permite ir mejorando cada día el personaje, además trabajo con los “Charlies” que son increíbles.-¿Te gusta trabajar con niños?-Yo amo a los "Charlies", a todos, pero yo soy medio infantil, soy medio niño. Estoy mucho con ellos fuera del escenario, me gusta compartir con ellos, hablarles, darles consejos, alentarlos…-¿Cómo conectaron con vos?-Y con los "Charlies" tuve una charla para crear un vínculo más allá del actor, de tener un cariño. Les enseñé algunos saludos que solo sabemos el abuelo y los "Charlies". Un poco lo hice para que ellos sientan ese sentido de pertenencia hacia el abuelo. Yo no voy a ser el abuelo real, pero un poquito me tienen que querer como el abuelo, como yo los quiero a ellos como nietos, porque creo que ese vínculo así después arriba del escenario se ve real.-Ya estás acostumbrado a los niños. Tenés dos hijos...-Bueno, mi hija Lola tiene 21, ya está más grande, pero Joaquín tiene 11, que es la edad de Charlie. Entonces me identifico mucho con eso.-¿Viste la película con el más chico?-No quiero que la vean. Quiero que vean el show directo. Les pedí eso.-Para que no comparen…-Para que no sepan de qué se trata. Porque parte del mensaje de la obra es espectacular, es que ganan los buenos, los humildes, que no sirve ni la avaricia, ni los pecados capitales. Entonces el mensaje es hermoso: siempre ganan los buenos. Eso es lo que les predico a mis hijos.DD
Sebastián Almada frente al desafío de hacer comedia musical por primera vez: "Soy como un niño más"
El "maestruli" interpretará al abuelo de Charlie Bucket en la adaptación del musical Charlie y la fábrica de chocolates, que se estrena el próximo 4 de junio en el Gran Rex.El uruguayo habló con Clarín sobre su relación con sus nuevos compañeros de elenco, las polémicas de Videomatch y la vida entre Buenos Aires y Montevideo.













