El actor, de 57 años, triunfa en ‘La cena’, una comedia sobre la posguerra donde grita “¡Arriba España!” por exigencias del guion. Anuncia un propósito para 2026: no aceptar papeles de galán con parejas 20 años menores que él, siguiendo el ejemplo de George Clooney
Alberto San Juan, periodista de formación antes que actor por vocación, invita a café en su casa. Da la dirección en un barrio del centro de Madrid y, al llegar, una, prejuiciosa, espera encontrarse el típico apartamento bohemio de artista. Frío, frío. Vive en un normalísimo piso de una gigantesca manzana de bloques cerrada a un patio interior con piscina, pistas de tenis y parque infantil al modo de las urbanizaciones de las afueras. Le comento mi sorpresa y me da la razón. “Esto, que podría ser la evolución de la corrala, de la vida en comunidad, es el mismísimo infierno de la clase media aspiracional”, se ríe. “Antes, vivía en un sitio que igual piensas que me pegaba más, pero eso sí que era un infierno para Max y nos mudamos aquí para que pudiera bajarse a jugar”. Max es su hijo pequeño, de 12 años, que lee tirado en el sofá del salón mientras su padre atiende a la entrevista en la cocina. De fondo, una lavadora a pleno rendimiento.






