Miles de docentes se manifestaron ayer en Tarragona y Terres de l’Ebre. Es la novena protesta en lo que va de mes y quedan ocho. Los ciudadanos ya están resignados a los cortes de las vías principales, a colas y retrasos. Muchas familias asumen que el final de curso estará marcado por la ausencia de clases, y llevan o no a sus hijos al centro en función de sus posibilidades. Sea como fuere, nunca había habido tanta expectación sobre el fin de un conflicto. Govern y sindicatos se reúnen cada tarde por ver de desencallarlo. Los periodistas se agolpan con sus micrófonos a la entrada del Departament de Educació, fatigados con la espera. El acuerdo es largo y no llega. En estas circunstancias, un agente sindical propuso a un miembro del Govern la instalación de una chimenea en el tejado de la conselleria para que el humo anuncie el resultado. Blanco si hay acuerdo, negro si no lo hay. ¿O quizás en vez de blanco podría ser amarillo? Los enfrentamientos con humor se llevan mejor.
Fumata por Educación, por La Mirilla
Miles de docentes se manifestaron ayer en Tarragona y Terres de l’Ebre. Es la novena protesta en lo que va de mes y quedan ocho. Los ciudadanos ya están resignados a los cortes de las vías principales, a colas y retrasos. Muchas familias asumen que el final de curso estará...















