Cuando el biólogo Mateo Giraldo Amaya regresó a las montañas de la zona rural de Segovia, Antioquia, para continuar con el monitoreo de las águilas crestadas, un depredador clave para esos ecosistemas, se llevó una sorpresa: talaron parte del bosque que han intentado conservar en los últimos años.22 de mayo de 2026 - 12:00 a. m.En esta región, la deforestación es impulsada por la ganadería extensiva, los monocultivos y la expansión de la frontera agrícola.Foto: Cortesía Mateo Giraldo-Amaya Las primeras veces que Mateo Giraldo Amaya entró a la zona rural de Segovia, Antioquia, en busca de nidos de águilas crestadas (de los géneros Spizaetus y Harpia), tenía que caminar por el bosque para llegar a los árboles que elegían estas aves para poner sus huevos. En 2023, el camino era de puro bosque, con senderos empantanados en los que a veces solo era posible pasar a lomo de mula.Hace un par de semanas, en una nueva visita a inicios de mayo, se encontró con un panorama muy diferente. “Entramos por una carretera hasta un...Conoce másTemas recomendados: