Con el uso de tecnologías no invasivas, como cámaras trampa y fotografía profesional, investigadores revelaron las primeras observaciones documentadas de patologías dermatológicas y oculares en poblaciones silvestres del oso andino (Tremarctos ornatus) en Ecuador.Durante el estudio se identificaron afecciones que, hasta ahora, solo se habían reportado de manera limitada en ejemplares bajo cuidado humano.La investigación fue realizada por Armando Castellanos, Danilo Vásquez, Rebecca Lang, Santiago Recalde y Juana Pablo Reyes, quienes son parte de las fundaciones Oso Andino, Mirador Oso Andino y Ecominga, del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) y de la University of Edinburgh.PublicidadHistórico hallazgo a 4.000 metros de altura: captan por primera vez en Sudamérica a un extraño venado de cola blanca albinoLos autores explicaron que —reseña el Inabio— debido al comportamiento esquivo de los osos andinos y los desafíos que implica un examen físico directo en su hábitat natural, la información sobre su estado de salud en libertad era extremadamente escasa. Sin embargo, la utilización estratégica de las cámaras permitió documentar a cinco individuos con diversas anomalías en tres localidades clave del país: el Mirador Oso Andino (MOA), en la provincia de Imbabura; la Reserva Río Zuñag (RZPA), en la provincia de Tungurahua; y el Parque Nacional Cayambe Coca (CCNP), en la provincia de Napo.Durante el estudio, según el Inabio, se observó a un oso adulto con pérdida de pelo (alopecia) y comportamiento de rascado intenso, síntomas compatibles con enfermedades parasitarias, como la sarna sarcóptica. PublicidadPublicidadAdemás, se indicó que se registró por primera vez en la especie la presencia de larvas en una herida abierta (miasis traumática), presuntamente causadas por el gusano barrenador del Nuevo Mundo. Asimismo, dos ejemplares presentaron opacidad en la córnea y cambios morfológicos en los ojos, lo que sugiere posibles diagnósticos de úlceras corneales, infecciones o traumatismos previos, destacó la entidad.PublicidadPor otro lado, se refirió a que un macho adulto mostró una distorsión crónica en las fosas nasales, lo que podría deberse a defectos congénitos o procesos infecciosos antiguos. El silencio de las aves: cómo los científicos usan micrófonos para oír el momento exacto en que los pájaros dejan de cantar para no ser devoradosY aunque los investigadores no realizaron diagnósticos definitivos al ser observaciones visuales, los científicos advirtieron que varias de las condiciones descritas, como la sarna y el gusano barrenador, tienen consecuencias reconocidas para la salud de la fauna silvestre, el ganado y, potencialmente, los seres humanos. El Inabio resaltó que el estudio concluye que el monitoreo continuo y no invasivo es vital para identificar riesgos emergentes y guiar futuras investigaciones que garanticen la conservación de este ícono de los Andes. (I)