La nueva ofensiva de la administración del presidente Donald Trump contra los migrantes sin autorización de trabajo en EE. UU. encendió las alertas en Guatemala. Una orden ejecutiva firmada el 19 de mayo del 2026 podría traducirse en mayores obstáculos para el envío de remesas, restricciones bancarias para miles de guatemaltecos y efectos directos sobre la economía nacional, altamente dependiente de esos recursos.

La disposición, denominada “Restoring Integrity to America’s Financial System”, instruye a las autoridades estadounidenses a reforzar controles de identificación, monitoreo financiero y evaluación crediticia de inmigrantes sin autorización laboral. Aunque la normativa tiene alcance interno en EE. UU., Fundesa advierte que Guatemala podría enfrentar consecuencias económicas “significativas” debido al peso que tienen las remesas en el país.

Actualmente, las remesas representan cerca del 19% del Producto Interno Bruto (PIB) guatemalteco y superaron los US$22 mil millones en el 2024, una cifra récord que sostiene el consumo de millones de hogares.

Riesgo para migrantes y familias receptoras

Uno de los principales temores es que las nuevas exigencias de verificación financiera compliquen el acceso de los migrantes guatemaltecos al sistema bancario estadounidense.