El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva que endurece la supervisión sobre las transferencias internacionales de dinero y los servicios financieros otorgados a migrantes sin autorización legal para trabajar en ese país, medida que podría impactar directamente el envío de remesas hacia México y otros países de América Latina.
La orden, titulada “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, fue emitida el 19 de mayo y plantea nuevas obligaciones para bancos e instituciones financieras, bajo el argumento de combatir actividades ilícitas como narcotráfico, trata de personas, lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
En el documento, Trump afirmó que su administración “no tolerará los riesgos para la seguridad nacional y la seguridad pública causados por la actividad financiera transfronteriza ilícita”, ni permitirá riesgos derivados de otorgar créditos o servicios financieros a personas extranjeras “inadmisibles y sujetas a deportación”.
La orden instruye al Departamento del Tesoro y a los reguladores financieros federales a emitir, en un plazo de 60 días, nuevas advertencias y lineamientos dirigidos a bancos y entidades financieras para fortalecer los mecanismos de vigilancia sobre operaciones consideradas sospechosas.










