21/05/2026 14:00 Actualizado a 21/05/2026 15:39 Todos aquellos que se quedaron en el Bambi de Disney no dan crédito a lo que está pasando con Zapatero. En aquella historia veíamos como una madre daba a luz a un cervatillo de cejas simpáticas, predestinado a asumir, ya con astas, el cargo del Gran Príncipe del Bosque (Felipe González), cuya función principal es proteger las conquistas sociales de los cazadores de los medios de comunicación afines a la derecha. Bambi se hace amigo de un conejo llamado Tambor (¿Joan Clos?) que le enseña a andar y hablar, un búho sabio (¿Pérez Rubalcaba?) y una mofeta que se llama Flor (¿Bono?).El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, forma con sus dedos el gesto de la ceja utilizado en su campaña de 2008 EFEEn ese momento, Zapatero era un tipo curioso y honesto, que quiere conocer qué sucede a su alrededor conforme a su ideología progresista. Muy apegado a su madre, esta siempre le avisó de los peligros de la derecha, pero Bambi es un ingenuo idealista. Por influencia de Flor, el Bosque es de los primeros países en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque seguro que Flor no estuvo detrás de retirar las tropas de Irak.Quienes no estamos tan sorprendidos somos los que vimos ‘Bambi: la venganza’Un cazador mata a la madre de Bambi. Eso nos rompió el corazón a todos los niños de una generación, como las 88 páginas del Auto de Rufián. Con el tiempo Bambi se hace ciervo, gobierna el bosque, se aparea con una cervatilla llamada Faline y tienen dos gemelas, que, pasados los años, irán a visitar a los Obama, pero eso ya es otra historia (gótica).Pero quienes no estamos tan sorprendidos con lo sucedido somos los fanáticos de la serie B que vimos Bambi: la venganza, donde ya se muestra el lado oscuro de aquel ciervo. Aquí, no solo la madre es asesinada, sino que Faline es atropellada por un camión que transporta corrupciones tóxicas y rescates de aerolíneas. El contacto con todo ello convierte a Bambi en un ser voraz, asesino y vengativo, decidido a cobrar cuanta comisión pille. Aunque en esta ficción, el Zapatero de los mítines no es tan cruel como el de la película, sí se nos avisó de que quizás el bambi de Valladolid no era tan bueno como parecía.Por supuesto, la presunción de inocencia, los jueces y los policías, la caza de los animales del PSOE existen, pero también es cierto que el bosque se quema, los votantes huyen, las mofetas apestan y uno solo espera que la UCO no investigue a Jordi Hurtado.
Bambi mangui, por Carlos Zanón
Todos aquellos que se quedaron en el Bambi de Disney no dan crédito a lo que está pasando con Zapatero. En aquella historia veíamos como una madre daba a luz a un cervatillo de cejas simpáticas, predestinado a asumir, ya con astas, el cargo del Gran Príncipe del Bosque (Felipe...










