Fare casinoYa no son la legi�n lanzada a la calle que protege a los jueces de los pol�ticos. Ahora protegen al presunto "l�der de una red de tr�fico de influencias" de los juecesZapatero inteviene en el mitin de C�diz, el pasado juevesEuropa pressActualizado Martes,

mayo

18:30Audio generado con IALa izquierda ya ha elegido: Zapatero se merece la presunci�n de inocencia que le neg� a �balos. Nadie se acuerda, pero hubo un tiempo en que estuvo de moda el credo de la regeneraci�n. Regeneraci�n fue la palabra de moda hasta que apareci� Resiliencia. Llevaba ligada una serie de obligaciones a cumplir de manera escrupulosa. Cualquier pol�tico imputado era retirado de la vida p�blica. Pasaban a ser sospechosos los familiares. Nadie pod�a mantener contacto con el apestado. La regla era establecer un cord�n sanitario alrededor del investigado, aislarlo aunque se demostrara lo contrario. Cuando llegaba la sentencia sol�a ser demasiado tarde, la imputaci�n hab�a sido suficiente motivo para lanzarlo al destierro, no hab�a un lugar donde no se despreciara al posible corrupto. �balos fue el �ltimo pol�tico en recibir el jarabe democr�tico de la generaci�n regeneraci�n, la pandilla cat�dica que hizo fortuna con el lema no-hay-tanto-pan-para-tanto-chorizo, que tiene un comportamiento desconcertante. Ha perdido los papeles con la imputaci�n de Zapatero. Aquella implicaci�n en mejorar la imagen del pa�s era postureo. Ya no son la legi�n lanzada a la calle que protege a los jueces de los pol�ticos. Ahora protegen al presunto "l�der de una red de tr�fico de influencias" de los jueces.De vez en cuando, un colapso de la actualidad permite observar con detalle al espacio pol�tico conocido como las izquierdas, el lugar que congrega al mayor n�mero de enteraos. Aqu�, los expertos en la racionalidad, han visto una conspiraci�n de la fachosfera, que fumiga las casas de los jueces para orientarlos hacia posiciones fascistas y perseguir, por haber legalizado el matrimonio entre homosexuales, a Zapatero, el hombre bueno, el blanco Obama, el primer aliado, el socialista que fund� la Nueva Espa�a, el objetivo del sistema judicial forjado por Franco. Todo funciona al rev�s. La defensa de la presunci�n de inocencia les hace levantar magufadas, act�an como los antivacunas del sistema judicial y s�lo conf�an en los tribunales dirigidos sobre sus presuntos favoritos. Defender a �balos es tan poco sofisticado como comer en un Mercadona. No se trata de ser un corrupto sino de no parecerlo. Y Zapatero, adem�s ser el mes�as de la progres�a, no les parec�a corrupto.Entre �balos y Zapatero no hay tanta diferencia. Zapatero form� parte de la generaci�n regeneraci�n y ahora es otro infectado. Al aventar a las prostitutas queda lo mismo: un ansia infame por hacer dinero sin condenar todav�a. No es que Zapatero fuese demasiado grande para caer investigado, sino que era demasiado peque�o para levantar tantas ilusiones. De la decepci�n solo tiene culpa el forofo.