Para el nuevo biministro -Transportes y Obras Públicas- Louis de Grange, la labor de liderar dos ministerios comenzó durante la jornada de este miércoles con una reunión con el hasta hace poco titular del MOP, Martín Arrau, para hacer una suerte de traspaso, definir lineamientos de trabajo y otros puntos claves. “Hay varios temas que nos ha mandatado el Presidente, como licitaciones asociadas básicamente al crecimiento económico, al desarrollo, a temas de seguridad, a la conectividad en regiones, en zonas extremas. Y yo creo que las sinergias que se van a producir entre ambos ministerios, con profesionales, con equipos técnicos altamente capacitados, va a ser una garantía de avanzar de manera muy eficiente al respecto”, explica De Grange a La Tercera.Esas sinergias que aspira encontrar De Grange comenzaron a concretarse en el Salón Montt Varas de La Moneda el martes, cuando el Presidente José Antonio Kast materializó su primer cambio de gabinete luego de 69 días de gestión. Y ahí, el ministro de Transportes, que permaneció en el gobierno, terminó adjudicándose un protagonismo inesperado al asumir como biministro, sumando a sus responsabilidades la titularidad de Obras Públicas luego de la salida de Arrau para recalar en Seguridad.Por sus naturalezas, desde casi siempre los ministerios de Transportes y Obras Públicas han trabajado muy de cerca. De hecho, esta no es la primera vez que hay un biministro para las carteras. Por ejemplo, en el gobierno de Ricardo Lagos ejercieron como tal Carlos Cruz y Javier Etcheberry.Al respecto, De Grange señala que históricamente hay un trabajo “demasiado coordinado” entre ambas reparticiones y la comunicación es bastante fluida. “Por lo tanto, esa conversación la hemos tenido desde siempre. El lineamiento común se mantiene”.Cambio de gabinete 19 de mayo. En lo inmediato, el biministro debe resolver cómo organiza a sus equipos, así como también si mantendrá o modificará al que había instalado Arrau en Obras Públicas, considerando, eso sí, que el ahora titular de Seguridad se llevó a su núcleo de asesores con los que viene desde el Ñuble a su nuevo despacho.El propio De Grange sostiene que “los equipos que hay instalados en ambos ministerios son de larga trayectoria, con mucha experiencia, mucho conocimiento disciplinario, especialización. Por lo tanto, yo creo que con las energías, con el entusiasmo, con el trabajo en equipo entre los ministerios y con el gobierno, están dadas las condiciones para avanzar y enfrentar este tremendo desafío que tenemos como país”.Entendidos en el gobierno señalan que a la hora de tomar la decisión de pasarle el MOP a De Grange se consideró la buena evaluación interna que tiene el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, quien debería asumir mayor protagonismo, cosa de que el biministro pueda “descansar” en él.Las dependencias del MTT (calle Agustinas) y del MOP (calle Morandé) están relativamente cerca, a unos 500 metros de distancia entre ellas. Al menos en eso De Grange no tendrá una gran complicación y, por ahora, en su entorno no se atreven a despejar si mantendrá uno de sus dos despachos ministeriales como principal. Louis de Grange. Foto: Andrés Pérez