El relevo en el Ministerio Público (MP) no solo implicará la toma de posesión de la jefatura institucional, sino también una revisión del funcionamiento de las fiscalías consideradas estratégicas para la persecución penal, responsables de investigar las denuncias y los casos que diariamente llegan al sistema de justicia y afectan a la población.
En medio de la revisión de los resultados y el funcionamiento de la gestión saliente, el análisis de lo que sigue para el MP se divide en dos ejes fundamentales: la necesaria reestructuración de las fiscalías de sección y la definición del futuro de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (Feci).
Analistas consultados coinciden en que se abre una etapa de revisión en la que el nuevo fiscal general, Gabriel García Luna, deberá evaluar el desempeño, la independencia y la estructura interna de distintas fiscalías antes de decidir posibles cambios en las jefaturas o rotaciones.
Con la llegada de otra administración, la nueva jefatura hereda un MP cuya operatividad está bajo escrutinio.
Fiscalías bajo revisión







