El presidente José Antonio Kast ejecutó su primer cambio de gabinete y removió a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y a la vocera presidencial, Mara Sedini. La medida se produce poco más de dos meses después de asumir y constituye el relevo ministerial más rápido desde el retorno a la democracia en 1990. El mandatario justificó el ajuste al señalar que el gobierno requiere mayor eficacia en las reformas y “responder a las necesidades para las que se nos eligió”. Admitió que la decisión “duele”, pero la calificó como necesaria para fortalecer al Ejecutivo, integrado por una coalición de extrema derecha y derecha tradicional. TE RECOMENDAMOSBAÑOS DE FLORECIMIENTO: EL RITUAL PARA LIMPIAR Y ATRAER BUENA ENERGÍA | ASTROMOOD Nuevos nombramientos El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, asumirá Seguridad, mientras que el titular de Interior, Claudio Alvarado, concentrará también la vocería del gobierno. El Ministerio de Obras Públicas quedará a cargo del actual ministro de Transporte, Louis de Grange, quien gestionará ambas carteras en paralelo. Steinert enfrentó críticas por la falta de un “plan estructurado y concreto” en seguridad y por resultados insuficientes frente al aumento del crimen organizado, incluyendo bandas extranjeras como el Tren de Aragua. Sedini fue criticada por su oratoria y limitada experiencia. Contexto político y económico El ajuste ministerial ocurre a menos de dos semanas del primer discurso de Kast ante el Parlamento y días antes de que la Cámara de Diputados decida si tramita una megarreforma con rebajas de impuestos a empresas, proyecto considerado la prioridad económica del Ejecutivo. La aprobación del mandatario cayó al 36%, según encuestas recientes, mientras la desaprobación alcanza el 57%, afectada por recortes en la administración pública, el aumento del precio de los combustibles y la falta de resultados en seguridad. Expertos señalan que el relevo ministerial busca recuperar la confianza ciudadana antes de estos hitos políticos. Seguridad y política de emergencia La cartera de Seguridad fue un eje central de la campaña de Kast, quien prometió mano dura contra la delincuencia y la migración irregular, incluidas medidas como militarización de fronteras y aislamiento en prisión de cabecillas de carteles. Pese a estas prioridades, el gobierno había presentado recortes presupuestales de aproximadamente 72.000 millones de pesos chilenos. Kast subrayó que los resultados no son inmediatos y que su administración trabaja “con conciencia para recuperar la esperanza de los compatriotas”, al tiempo que reconoció la necesidad de un cambio en la forma de comunicar las decisiones del Gobierno.
En apenas dos meses José Antonio Kast hace los primeros cambios en su gabinete ministerial
Los nuevos nombramientos incluyen a Martín Arrau como ministro de Seguridad y a Claudio Alvarado como vocero, en medio de una caída en la aprobación del presidente chileno.










