Este martes la agenda del entonces ministro de Obras Públicas Martín Arrau (Republicano) tenía anotado un viaje al norte para revisar en terreno los avances de las obras de las zanjas. El plan era que a las cinco de la mañana del miércoles, partía en un avión rumbo a la frontera, pero ese mismo martes, después de almuerzo, Arrau informó a su gabinete que el viaje se cancelaba. Lo hizo sin dar ningún motivo.La cancelación de su vuelo generó ruido imediato en su cartera y sus asesores rápidamente se dieron cuenta que algo estaba pasando. El ruido por un ajuste de gabinete era inminente y en el MOP sabían que Arrau era el candidato predilecto del Presidente José Antonio Kast para asumir cualquier ministerio.Horas después de dicha cancelación, el misterio se resolvió. Kast nombró al exintendente del Ñuble y exconvencional, como nuevo ministro de Seguridad, en reemplazo de la exfiscal Trinidad Steinert. Con esa señal Kast optaba por un funcionario de su extrema confianza, del tronco más original de los republicanos, para tomar la posta del ministerio más relevante del gobierno. Además en el mundo republicano la elección de Arrau no fue una sorpresa. Cuando Kast tenía que armar su primer gabinete, en tiempos de la Oficina del Presidente Electo (OPE), el exconvencional fue de los nombres que estuvo desde el inicio como posible candidato.