I. Asenjo
Actualizado a las 14:54h.
Por comodidad y conservación, los alimentos enlatados - especialmente pescados como el atún, las sardinas o el bonito - ha mostrado una tendencia de crecimiento constante en los últimos años. Estos productos ofrecen proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega 3 beneficiosos para el corazón.
No obstante, los expertos advierten también que su consumo frecuente puede implicar riesgos. Y es que algunos pescados enlatados pueden contener trazas de metales pesados como el mercurio, mientras que los líquidos de conservación con exceso de sal o aceites refinados podrían afectar a la presión arterial y la salud metabólica.
Además, aunque las latas actuales ya no contienen Bisfenol A (BPA) en la mayoría de los casos, es recomendable moderar su ingesta y apostar por versiones al natural o en aceite de oliva. Los nutricionistas insisten en combinar estos productos con alimentos frescos para mantener una dieta equilibrada y segura.














