Friedrich Merz, canciller federal de Alemania, ha defendido esta semana que Ucrania reciba un estatus especial como país “asociado” a la Unión Europea. La propuesta, planteada por Berlín en una carta enviada a las instituciones europeas, consistiría básicamente en ofrecer a Kiev un rol como observador en las instituciones comunitarias, con un asiento en el Consejo Europeo o con escaños en el Parlamento Europeo, pero sin derecho a voto. “Ha llegado el momento de avanzar con determinación en la integración de Ucrania en la UE mediante soluciones innovadoras como medidas inmediatas”, añade el canciller alemán en una misiva a la que ha tenido acceso El Confidencial. “Es evidente que no podremos completar el proceso de adhesión a corto plazo, dados los innumerables obstáculos y las complejidades políticas de los procesos de ratificación en los distintos Estados miembros”, explica Merz en el texto dirigido a António Costa, presidente del Consejo Europeo, a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y a Nikos Christodoulides, presidente de Chipre, que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea. Merz no hace extensible su propuesta al resto de países candidatos en los Balcanes Occidentales, todos ellos con muchos años de negociaciones de adhesión a sus espaldas. En la propuesta de Berlín, Ucrania participaría en las cumbres de líderes y en las reuniones sectoriales de los ministros, sin derecho a votar, tendría un miembro en el colegio de comisarios pero sin una cartera asociada y, de nuevo, sin derecho a voto, un juez asociado ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con una “aplicación gradual del acervo comunitario en función de los avances de Ucrania en las negociaciones de adhesión”, con una participación también gradual del presupuesto comunitario. Uno de los puntos centrales de la propuesta de Merz es que la UE tenga el “compromiso político” de extender a Ucrania su propia cláusula de defensa colectiva, el artículo 42.7, una especie de artículo 5 de la OTAN para la UE que los Veintisiete están intentando hacer más operativo. De esta forma, las capitales crearían “una garantía de seguridad sustancial” para el país, que no tiene ninguna perspectiva de integrarse en la Alianza Atlántica. El compromiso de asistencia mutua es, precisamente, uno de los puntos delicados de cualquier adhesión de Ucrania a la UE. La sensación extendida en Bruselas, tanto en las instituciones de la UE como en la sede de la OTAN, es que Ucrania necesitará contar con algún tipo de integración en el club para compensar política y socialmente las concesiones que tenga que hacer ante Rusia en unas supuestas negociaciones de paz. Y Merz no esconde que también eso forma parte de sus cálculos. “Mi propuesta tiene en cuenta la situación particular de Ucrania, un país en guerra. Contribuirá a facilitar las conversaciones de paz en curso como parte de una solución pacífica negociada”, explica el canciller alemán. La carta de Merz viene a aterrizar una propuesta que ya planteó durante la reunión de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en mayo en Chipre, donde se discutió de la posible adhesión de Ucrania, un dosier que ha estado bloqueado durante mucho tiempo por la negativa del Gobierno húngaro bajo el primer ministro Viktor Orbán, y para el que ahora se abre una ventana de oportunidad con el cambio de ejecutivo en Budapest y la llegada al poder de Péter Magyar. En todo caso, el canciller alemán incluye en su carta un “mecanismo de reversión” para responder “en caso de retroceso en los valores fundamentales de la Unión Europea, en particular el Estado de Derecho, o de retrocesos estructurales en las negociaciones de adhesión”. La idea de buscar alguna forma de ofrecer a Ucrania algún tipo de participación en la Unión Europea, sin llegar a contar con todos los derechos de un miembro del club, lleva mucho tiempo circulando en los pasillos de Bruselas. Marta Kos, comisaria de Ampliación, ha defendido la posibilidad de una integración gradual, una idea recogida y defendida por el gabinete de Von der Leyen, que ya lo ha testado en el pasado con los embajadores representantes de los Veintisiete. Hay muchas dudas legales en otras capitales respecto a si es posible que un Estado miembro tenga una participación parcial en la Unión Europea en base a los Tratados. Merz pide voluntad política al resto de líderes para encontrar una solución. “Mi objetivo sería llegar pronto a un acuerdo y crear un grupo de trabajo específico para concretar los detalles. Estoy convencido de que encontraremos una solución común tanto para Ucrania como para los demás candidatos”, concluye el canciller. Friedrich Merz, canciller federal de Alemania, ha defendido esta semana que Ucrania reciba un estatus especial como país “asociado” a la Unión Europea. La propuesta, planteada por Berlín en una carta enviada a las instituciones europeas, consistiría básicamente en ofrecer a Kiev un rol como observador en las instituciones comunitarias, con un asiento en el Consejo Europeo o con escaños en el Parlamento Europeo, pero sin derecho a voto.