Alemania está convencida de que el ingreso de Ucrania en la Unión Europea es una “necesidad geopolítica” que no puede depender de los largos tiempos que tradicionalmente rodean el complicado proceso de adhesión. Por ello, el canciller germano, Friedrich Merz, ha presentado a los máximos representantes de las instituciones europeas una “solución innovadora” que cree podría acelerar los tiempos: crear la figura de “miembro asociado” que le permita a Kiev entrar en el club europeo, pero sin tener, todavía, todos los privilegios que esto supone, sobre todo en materia de derecho a voto, que por el momento quedaría restringido.“Ha llegado el momento de avanzar con determinación hacia la integración de Ucrania en la UE mediante soluciones innovadoras como medidas inmediatas”, afirma Merz en una carta enviada a los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, del Consejo Europeo, António Costa, y el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, cuyo país ostenta este semestre la presidencia de turno del Consejo de la UE. Su idea: crear una “adhesión asociada”, “un modelo que supondría un paso decisivo en el camino de Ucrania hacia la adhesión plena y le ayudaría en este proceso”, razona en la misiva, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, en la que puntualiza que no se trata de una mera “adhesión light” (ligera), extremo rechazado por varios países y del que recela un Kiev, que teme quedarse estancado en el proceso. Sería, asegura el líder conservador alemán, un estatus que “iría mucho más allá del actual Acuerdo de Asociación y aceleraría aún más el proceso de adhesión”.Que el caso de Ucrania, al igual que el de Moldavia, es especial —ambos recibieron de forma inusualmente rápida el estatus de países candidatos meses después del inicio de la invasión rusa contra Ucrania en 2022— lo reconoce la propia Comisión Europea. En una reciente entrevista con este diario, la comisaria responsable de la ampliación del bloque, Marta Kos, lo definía, al igual que Merz ahora, como un proceso que hay que ver en “clave geopolítica”. “Estamos buscando las fórmulas para facilitar su adhesión en un momento en el que la ampliación es más geopolítica que nunca”, indicó.Aun así, y en vista de la reticencia de múltiples Estados miembros, Bruselas es reacia a acelerar los tiempos de adhesión e insiste en que el proceso debe estar “basado en méritos”. Es decir: que cada país candidato vaya cumpliendo, rigurosamente, los requisitos en cada uno de los 33 capítulos preceptivos, que van desde garantías en torno al Estado de derecho a reformas económicas que le permitan estar listo para entrar en el mercado interno.Hay además un elemento que Bruselas quiere evitar a toda costa: aumentar aún más el resentimiento de otros países candidatos, especialmente los de los Balcanes, que llevan años en la cola de espera —la UE no ha admitido a ningún nuevo miembro desde el ingreso de Croacia en 2013— y que ven con recelo los gestos para poner en cabeza a los últimos incluidos en la lista. De hecho, recordaba la comisaria Kos, entre los cuatro países candidatos punteros, además de Moldavia y Ucrania, figuran Montenegro, que aspira a convertirse en miembro en 2028, y Albania, que busca hacerlo antes de 2030.Con todo, Merz considera que su fórmula no supondría un desaire para los otros buenos alumnos. De hecho, propone “buscar también soluciones innovadoras para esos países candidatos que llevan largo tiempo preparando su adhesión” para que acelerar también ese proceso, si bien no entra en tanto detalle como para Ucrania.Para Kiev, explica, el estatus de “miembro asociado” —que no requeriría cambios en los tratados, subraya, sino un “mero fuerte acuerdo político”— significaría, entre otros, que Ucrania podría participar como miembro tanto en los Consejos Europeos (a nivel de jefes de Estado o de Gobierno) como en las reuniones de ministros, aunque “sin derecho a participar en las votaciones”. De igual manera, obtendría un comisario europeo, aunque “sin cartera y sin voto” también, estatus que se replicaría en la Eurocámara. En la fórmula ideada por Merz, a Ucrania tampoco se le aplicaría de inmediato el presupuesto plurianual de la UE que se está negociando en estos momentos. Y propone incluir una cláusula que permita revocar el proceso “en caso de que se produzca un retroceso en los valores fundamentales de la Unión Europea, en particular el Estado de Derecho, o de que se produzcan retrocesos estructurales en las negociaciones de adhesión”.Según el canciller, este gesto “facilitaría las conversaciones de paz en curso como parte de una solución de paz negociada”, algo “esencial” no solo para Ucrania sino “para la seguridad de todo el continente”.Durante el encuentro de Merz con el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, en abril pasado en Berlín, el canciller ya apuntó a la necesidad de dar pasos más contundentes con el país que ha entrado ya en el quinto año de una guerra considerada existencial para toda Europa: “Queremos mostrar a Ucrania el camino para que, paso a paso, se acerque a la Unión Europea. No se trata de una adhesión de segunda clase, sino de un proceso de aproximación”, aseveró ante el mandatario ucranio.
Alemania propone crear la figura de “miembro asociado” para acelerar el ingreso de Ucrania en la UE
El canciller alemán, Friedrich Merz, califica la adhesión de Kiev en los Veintisiete como una “necesidad geopolítica” que requiere “soluciones innovadoras”, aunque el país no logre aún la membresía plena










