Stellantis ha presentado un nuevo plan estratégico hasta 2030 con un fuerte ajuste industrial en Europa, una reducción de capacidad productiva de 800.000 vehículos y una batería de alianzas con fabricantes chinos e internacionales para rentabilizar plantas infrautilizadas. El grupo automovilístico, propietario de marcas como Jeep, Peugeot, Fiat, Opel o Citroën, invertirá 60.000 millones de euros en los próximos cinco años para relanzar el crecimiento y recuperar márgenes tras las pérdidas y deterioros ligados a su repliegue parcial en electrificación. ([Reuters][1])La reorganización industrial supone uno de los mayores giros estratégicos desde la creación del grupo. Stellantis busca elevar la utilización de sus fábricas europeas y estadounidenses hasta el 80% en 2030 y monetizar el exceso de capacidad mediante acuerdos de fabricación para terceros. Entre ellos destaca la ampliación de la alianza con la china Leapmotor, que producirá vehículos eléctricos en Zaragoza y compartirá instalaciones con el grupo en Europa. También ha firmado acuerdos con Jaguar Land Rover, controlada por Tata Motors, para el desarrollo conjunto de vehículos en Estados Unidos.El nuevo consejero delegado, Antonio Filosa, presentó el programa durante el Capital Markets Day celebrado en Auburn Hills (Michigan), donde defendió un modelo “más pragmático” y menos dependiente exclusivamente del coche eléctrico. El grupo reducirá costes en 6.000 millones de euros anuales antes de 2028 y concentrará el 70% de la inversión en producto en cinco grandes pilares: Jeep, Ram, Peugeot, Fiat y la división de vehículos comerciales Pro One. La estrategia contempla el lanzamiento de 60 nuevos modelos y la actualización profunda de otros 50 antes de 2030. El plan combina motores de combustión, híbridos y eléctricos, alejándose de la apuesta exclusivamente eléctrica impulsada durante la etapa anterior. Stellantis prevé lanzar 29 modelos totalmente eléctricos y acelerar el desarrollo de plataformas globales comunes para reducir tiempos y costes de fabricación. (De los 60.000 millones de euros previstos, unos 36.000 millones se destinarán directamente al desarrollo de vehículos y otros 24.000 millones a plataformas, software, inteligencia artificial y tecnologías industriales. La compañía quiere apoyarse más en socios tecnológicos externos para reducir riesgo financiero y acelerar innovación, especialmente en conducción autónoma y arquitectura de software. Entre las colaboraciones destaca el trabajo con la británica Wayve en sistemas de conducción automatizada. Geográficamente, Stellantis prioriza cuatro mercados. Norteamérica seguirá siendo la principal fuente de rentabilidad y recibirá inversiones específicas por 13.000 millones de dólares para ampliar producción y lanzar modelos de Jeep y Ram, incluidos vehículos por debajo de los 30.000 dólares. En Europa, el objetivo es recuperar cuota con coches más asequibles y eléctricos producidos localmente. Sudamérica, Oriente Medio, África e India aparecen como áreas de crecimiento rentable y expansión comercial. El plan llega tras un ejercicio especialmente complejo para el fabricante. Stellantis registró pérdidas de más de 22.000 millones de euros en 2025 después de asumir fuertes deterioros vinculados a proyectos eléctricos cancelados y a la revisión de su estrategia de electrificación. La compañía suspendió además el dividendo y emitió deuda híbrida para reforzar balance. Licenciada en Derecho y Periodismo. Master de Periodismo y de Periodismo Jurídico UAM/El País. Ha trabajado como redactora de Empresas en Cinco Días y como directora de comunicación de ANFAC.
Stellantis reducirá su producción en Europa en 800.000 unidades sin “cierres de plantas”
Apunta a reposicionar fábricas como la Poissy en Francia o abrir a otros fabricantes como en Madrid y Zaragoza












